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Mi suegra, esa mujer desconocida (1)
Fecha: 01/03/2023, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Johnpaulstarr, Fuente: CuentoRelatos
... seguía duro luego del pedazo de polvo que habíamos echado, y a ella le chorreaba algo de semen. Se agachó para buscar su ropa y observé su cola; era redonda, blanca y su agujero rosado. No sé como pero me levanté como impulsado por un resorte y me coloqué detrás suyo apoyando la cabeza de mi pija en ese hoyo que previamente había visitado mi dedo, y comencé a frotarla. Nora sintió el roce y se sorprendió pero no hizo movimiento alguno para intentar despegarse, permaneció agachada y giró la cabeza para mirarme. -Mi vida, todavía está dura y tenés ganas? -preguntó. Por toda respuesta apoyé el glande y probé de empujar apenas, para ver si se le dilataba. Nora esperó sin moverse, y viendo que la penetración era inminente, abrió las piernas y me lo ofreció. Con mi saliva lo lubriqué y entonces sí, ya no aguanté más e hice fuerza; su esfínter cedió y mi verga comenzó a entrar, al principio con algo de dificultad, y luego sin problema hasta hacer tope. Nora se retorcía, creo que estaba gozando más este polvo que el anterior y yo empecé a bombear lento al principio para ir acelerando el mete y saca de forma progresiva. Mientras la enculaba ella se frotaba el clítoris y se metía dos dedos, y ya nuestros gemidos eran descontrolados. -Acabooo Mariano!!! Sentí llegar la leche y la expulsé dentro de su cola; fueron uno, dos, tres disparos potentes que me hicieron desfallecer; a ella le temblaban las piernas, no podía mantenerse parada. No quería salir de su interior ...
... pero el tiempo corría y no sé cuánto tiempo mi suegra iba a poder retener a Silvana, así que muy a mi pesar me desacoplé y luego de limpiarnos con unos pañuelos de papel nos vestimos rápidamente para volver al sillón del living. Antes de abrir la puerta Nora me miró a los ojos y dijo: -Quiero que seamos amantes vos y yo además de lo que hagamos con Julia. Esto hay que repetirlo con todo el tiempo para nosotros y no así apurados. Y que sea nuestro secreto, puede ser? -Esto que hicimos fue un verdadero riesgo, pero me encantó. Y me va a encantar ser tu amante, ya vamos a coordinar cuando y como vernos. Volvimos al living y como una señal que ya todo había finalizado encendí la tv. Al rato apareció Julia con mi esposa trayendo café y se sentaron con nosotros. Sin duda todo había salido bien y Silvana no había detectado nada anormal, se sentó a mi lado y mi suegra en uno de los sillones individuales, el otro lo ocupaba Nora. -Buena charla entre madre e hija? -pregunté con falso desinterés. -Sí, podría decirse que fue una charla íntima familiar –exclamó Silvana– creo que nos hacía falta decirnos algunas cosas. -A propósito –interrumpió Julia– le dije a tu mujer que el miércoles te necesito en mi casa para que repares mi computadora de escritorio que se niega a arrancar. No sé lo que tiene ni cuánto podrás tardar y por eso le pedí permiso a ella. Como salís tarde del trabajo podés quedarte a cenar con tu vieja suegra jaja. Bueno, bueno, el trío con las maduras ...