1. Con la prima Natalia


    Fecha: 08/03/2023, Categorías: Confesiones Autor: _pakins, Fuente: CuentoRelatos

    ... todo, ella estaba inmersa de medio de un nuevo orgasmo y esta vez debido a que podía moverse mucho más fuerte que ninguno de los anteriores. Yo ya no podía aguantar más, intente hacerle retirar la mano de los testículos pero ella desistía en dejar de acariciarlos y casi gritando le anuncie que tenía que salir, sacársela.
    
    Yo: Paraa, paraaa Natalia paraaa que no aguanto más, voy sacártela, voy a sacarla.
    
    Ella: Nooo, noo aguanta un poco más ahora noo, nooo espera, esperaba aguantaba.
    
    Ella me mantenía sujeto a con sus piernas enrolladas a las mías moviéndose como si le estuviera dando un ataque de epilepsia entre fuertes jadeos y resoplidos. No puede aguantar más y me deje ir, ella dejo escapara un grito al sentir el primer latigazo de semen en las paredes del útero, le siguieron unas cuantas más que ella recibió con resoplidos hasta quedar desplomada con signos de ahogo mordiéndome el cuello dejándome una marca que hizo que tuviera que llevar un pañuelo al cuello durante varios días. También yo quede exhausto apretado a ella notando las contracciones de su sexo apretando e estrangulando mi pene. Ambos quedamos inmóviles apretados el uno al otro durante varios minutos hasta que ella fue consciente de lo que había pasado y bruscamente se separó saltando de la cama con signos de nerviosismo y preocupación.
    
    Ella: Lo has hecho, lo has hecho y eso que juraste que no lo harías, me cago en la puta.
    
    Salió disparada hacia el baño sin dejarme decirle que había sido ella ...
    ... la que no me había dejado sacarla. Cuando volvió del baño unos minutos más tarde ya menos nerviosa siendo consciente que toda la culpa no había sido mía se sentó en la cama y con la cabeza entre las manos inclinada hacia adelante decía:
    
    Ella: Como se lo explico a mi marido si me he quedado preñada (embarazada).
    
    Solo se me ocurrió decirle que no debíamos ponernos la venda antes de la herida, una frase que se solía y suele decir mucho.
    
    Ella: Seguro que me quedo, con la cantidad de leche que me has echado y yo que me quedo solo con ver a mi marido en calzoncillos no se quela voy a decir.
    
    Me acerque a ella y le acaricie la cabeza, ella se giró y me miro a los ojos, le volví a decir que yo quería salir de ella pero que no me había dejado, ella era consciente que había sido así y no volvió a recriminarme más la acción, nos tumbamos en la cama boca arriba a descansar unos minutos antes de vestirnos.
    
    Yo: Natalia veras como no pasa nada, tranquilízate que tu marido no note que te pasa algo.
    
    Le pregunte cuando le solía venir a ella la regla, me dijo que le faltaba una semana ya que ella decía para la regla era un reloj y por suerte así fue.
    
    Un día cuando llegue de clase le note una mirada diferente, más contenta que de costumbre, me recibió con una amplia sonrisa y enseguida me lo pensé, estaban los niños delante y solo le pregunte:
    
    Yo: ¿Te ha venido verdad?
    
    No necesite respuesta su sonrisa de oreja a oreja me lo confirmaba.
    
    Yo: Ves, ya te lo dije tanto ...
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