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Con la prima Natalia
Fecha: 08/03/2023, Categorías: Confesiones Autor: _pakins, Fuente: CuentoRelatos
... saber lo que sentía hacia ella después de que ella un día entrara en la habitación y me sorprendiera pajeandome (masturbando). Ese día había vuelto de las clases y como por la mañana me levantaba muy temprano para coger el tren hasta el centro de Madrid para asistir a las clases cuando llegaba ya pasadas las tres de la tarde estaba un poco cansado y solía echarme en la cama un rato. Siempre solía pajearme, (masturbarme) por las noches pero ese día estaba muy excitado y decidí hacerlo sin pensar que la prima Natalia iba a entrar en la habitación sin llamar antes y tumbado en la cama con la polla (pene) tieso y duro como una piedra, excitado como un burro no me pude resistir y comencé a pajearme, (masturbarme). Me encontraba en la última fase de la paja con los ojos cerrados disfrutando del placer que me producía la paja. Oí el ruido del carraspeo de una voz y al abrir los ojos observe a la prima Natalia con la mirada fija en los veinte centímetros de carne tiesa y dura que masajeaba con mi mano mientras los chorros de semen saltaban sobre mi vientre. Intente taparme lo mas rápido que pude pero ella pudo ver con total claridad lo que mantenía en una de mis manos subiendo y bajando a lo largo del tronco. Ella: Noo, no pares, sigue, sigue por mí no lo hagas, madre del Dios hermoso, que pedazo de picha tienes por Dios vendito. Dicho esto cerró la puerta dejándome avergonzado y un poco aturdió por la sorpresa. Tarde un buen rato en salir sin saber que le iba a decir ...
... cuando nos encontráramos frente a frente. Oí su voz que me decía desde fuera. Ella: Pablo, me voy a buscar los niños al colegio, vuelvo en un rato. Debieron pasar dos días antes de que nos quedáramos solos y de ella la que ella la que comenzó la conversación. Ella: ¿Es normal tener una cosa tan grande? Al principio no entendí a qué se refería con o de una cosa tan grande y respondí pasados unos segundos. Yo: Una cosa tan grande, no te entiendo, ¿a qué te refieres? Ella me miro sonriendo con malicia mientras yo con un poco de timidez llegaba a entender a qué se refería debido hacia donde se dirigía su mirada. Ella: Pues a que va a ser, eso que tienes entre las piernas, lo que el otro día tenías entre las manos y no paraba de vomitar, santo dios chiquillo la tienes casi como un burro. Volví a tardar unos segundos en pensar que le iba a responder. Entonces aproveche ya que ella había sacado el tema para decirle. Yo: Supongo que como todo el mundo, ¿tu marido no la tiene igual? Ella: Mi marido, que vaa ni la mitad, cuando te cases a tu mujer la primera noche la vas a reventar jajajaja. Yo: Eso piensas, si por ahí sale un niño de cuatro quilos como no va a entrar, hasta ahora ninguna se ha quejado, al contrario a todas les gusta mucho sobre todo que sea tan gorda. Ella: A todas, ¿es que te has acostado con muchas prostitutas? Yo: Prostitutas, ¿Por qué tienen que ser prostitutas? Hay muchas mujeres como tú. Ella: Como yoo, ¿Qué quieres decir ...