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Mi hermana con mi esposo, yo con su hijo
Fecha: 28/03/2023, Categorías: Incesto Autor: Erothic, Fuente: CuentoRelatos
... aquellas miradas de lujuria y perversión, ni más ni menos que de mi esposo. Bien me había dado cuenta de que mi marido le miraba con deseo, claro, más joven que yo, e igual de atractiva, seguro pensaría que tenía una oportunidad clara ahora que la tenía en casa. Estaba colérica, el muy hijo de perra le coqueteaba a mi propia hermana, en mi casa y en mi presencia. Me sentía tan enfadada que me daban náuseas y dolor de estómago. No lo podía creer, quería abandonarlos a ambos ahí mismo y lárgame lejos. Pero eso sería dejarles el camino libre, ganarían todo; se quedarían con la casa, con el divorcio, con el dinero y con su amorío. Me sentía terrible, realmente la estaba pasando mal, yo extendiéndole una sincera ayuda, y cómo me lo pagaba. El estúpido de mi esposo, primero muy enfadado y hasta gritándome por ayudar a mi hermana y en cuanto se da cuenta de lo zorra que era, hasta el disgusto se le olvidó. Venganza Aquellos días eran horribles, ya no quería ni regresar a casa después del trabajo, estaba muy deprimida, y los fines de semana eran los peores. Cuando no tenía trabajo debía quedarme en mi casa, viendo como mi esposo me engañaba con mi hermana sin decencia alguna. Fue justamente uno de esos días, un domingo, estaba en la sala navegando por internet cuando miraba a mi esposo acercarse a mi hermana en la cocina para darle un buen agarrón de nalgas, pensando que no los vería bajo la barra tipo bar que dividía la sala de la cocina, pero con el movimiento y ...
... la reacción de mi hermana era más que evidente lo que sucedía. Entristecida, me subí a mi habitación echando humo, casi a punto de llorar por impotencia y desánimo. Pero una vez frente a mi cama, miré a mi sobrino desde mi ventana, nadando en la piscina despreocupado. Y en ese momento algo pasó conmigo. No lo sé, al verlo ajeno a los problemas conyugales de su familia, nadando tranquilamente como si todo estuviese en orden con su vida, no pude evitar sentir un poco de envidia. Sus padres se habían divorciado, se había tenido que mudar de casa, se había cambiado de escuela, había dejado amigos y seguramente a su novia atrás, y simplemente podía continuar como si nada sucediera. Lo único que quería en ese momento era regresar el tiempo y despertar de nuevo como una ingenua adolecente, despreocupada como él. Entonces me decidí, tomaría su misma actitud y le haría compañía ahí abajo. Así, me puse el traje de baño que más me gustaba, tomé mi bloqueador solar y bajé hasta la piscina. Era un día hermoso, si no fuera por todo lo que pasaba en mi vida, debía ser uno de esos días por los que había pagado esa casa tan costosa, justamente por esas calurosas mañanas de cielo abierto para tomar el sol. Sin más, me recosté en una de las sillas espalda arriba y me perdí en los abrazos del sol por un momento. Enseguida recordé que no me había puesto bloqueador, así que me reincorporé para untarme un poco. De inmediato noté la mirada perversa de mi sobrino espiándome desde ...