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El misterio de mi tía
Fecha: 28/03/2023, Categorías: Sexo con Maduras Autor: danielopolis, Fuente: CuentoRelatos
... amigos, en un lugar llamado Gótica Max, no era sencillo para mí, sobre todo porque tenía que elegir las palabras adecuadas para no pasarme de la raya. Me apuró diciéndome: dale, contame, quiero saber. -Bueno, le dije, fui con unos amigos a Gótica Max. -Y qué es eso, me dijo con asombro. -Y…, dudé un instante, es un lugar en donde se baila, hay poca luz, y van personajes de toda ralea. -Podés ser un poco más preciso, me dijo con cierta vehemencia. -Bueno… a los alrededores hay sillones y allí la gente se quiere…, hice silencio. -¿Y?, me dijo. -Bueno, es muy loco, hay de todo ahí adentro, sobre todo en cuanto a preferencias sexuales y al grado de exhibición que hay. -¡¡¡Ah!!! Era eso, querés experimentar con tu sexualidad. -No, le dije, solo tenía curiosidad de ver ese ámbito, nada más. -Bueno, me dijo, me voy porque se me hace tarde, otro día seguimos con la charla. -Bueno, contesté, y me fui para mi casa. El jueves por la tarde mis padres se iban hasta la localidad vecina a visitar a una amiga de mi madre que hacía mucho tiempo que no veían, me quedaba solo en casa, estaba pasando por un mal momento en cuanto a mujeres, entonces decidí hacerme una buena paja, con una película porno que me había recomendado un amigo, trabajaba la Cicciolina. Estaba en lo mejor del filme y ya tenía mi verga muy erecta cuando empecé a masajearla, por tanto, no escuché cuando abrieron la puerta de mi casa, en un momento determinado mi tía abrió la puerta ...
... de mi habitación y me vio con la pija dura y dándome placer. Me tapé con la sábana, lo único que tenía a mano y me puse coloradísimo, no supe qué decir, mi tía se sonrió y me dijo: ¡pajero! Balbuceé, tía disculpame, no sabía que ibas a venir, así tan de imprevisto. -No pasa nada, me dijo, se acercó a la cama, corrió la sábana y comenzó a acariciar mi verga, todavía estaba erecta, me acarició los huevos y empezó a chuparme… yo estaba enloquecido. Se detuvo y comenzó a sacarse la ropa, quedó toda desnuda y me dijo: -chupame la concha, yo estaba recostado con mi cabeza sobre la almohada, ella colocó sus rodillas a cada lado de mi cabeza y me puso su concha peluda en la boca, comencé a lamerla, y en un momento la empuje hacia adelante para chuparle el culo también… Me dijo: me hiciste acabar cinco veces, nene. Yo le dije: déjame chuparte las tetas… Me puso las tetas en mi boca y disfruté chupando esos bellos pezones erectos con una aureola bastante grande. Con mi poca experiencia me parecieron enormes. Yo seguía de espalda sobre la cama, ella se puso arrodillada se corrió hacia mi cadera y se metió la pija en la concha, empezó a subir y bajar, su argolla estaba muy babosa, gemía de placer mientras se acariciaba las tetas, yo le corrí las manos y comencé a acariciar sus tetas. Luego le metí la pija en la concha en la posición tradicional, mientas le pregunté si me dejaba cogerla por el culo, y me dijo que sí. No dudé un segundo, la di vuelta y me dijo: ...