1. El misterio de mi tía


    Fecha: 28/03/2023, Categorías: Sexo con Maduras Autor: danielopolis, Fuente: CuentoRelatos

    ... pará un poco, serenate, poneme crema así entra más fácil. Hice lo que me pidió y le introduje la verga en el culo. Yo estaba exultante, no podía creer lo que estaba sucediendo… hasta que no pude contenerme y comenzó a salir la leche… me estremecí. Y quedé extasiado y extenuado al mismo tiempo.
    
    Dejé que se aflojara mi pija en el culo de mi tía y ella me dijo: la próxima vez quiero la leche en la concha, sobrino.
    
    -Bueno, tía, le dije. ¿Y cuándo va a ocurrir eso? Pregunté con ansia.
    
    -Pronto, me respondió, yo te aviso.
    
    -¿Te gustó?, me preguntó.
    
    -Si, muchísimo, le dije.
    
    -Bueno, ahora me voy. No quiero hacer esperar a Lidia que va a venir a casa a cenar.
    
    Nos despedimos con un beso en la boca.
    
    No podía dejar de pensar en lo que había ocurrido, desde que la había visto desnuda, aquella tarde cuando tomaba la ducha, en ocasiones tuve fantasías de poder cogerla. Por supuesto, que esa idea se me iba porque la consideraba muy loca.
    
    Estábamos almorzando con mis padres cuando vino mi tía Toti, almorzó con nosotros, se charló de varios temas y cuando terminó la sobremesa, se despidió de mis padres y me dijo: vení y cerrá la puerta que me voy. En el trayecto me manifestó en voz baja: el jueves te espero en casa, a las seis de la tarde. No faltes. Y repitió: te espero.
    
    -Claro, le dije con cierto asombro. Allí estaré. No te preocupes.
    
    Me sonrió y se fue.
    
    Me dejó muy intrigado, seguro que era para tener sexo, pero no me lo aclaró, de modo tal que podía ser ...
    ... otro pensamiento loco de mi parte. Era lunes, faltaban tres días para el jueves e ir a la casa de mi tía, días que pase con un nerviosismo que nunca me había experimentado.
    
    Hasta que llegó el día tan ansiado por mí. Aunque tenía cierta calma porque podría tratarse de otra cosa y mi mente febril no se salía de un pensamiento que giraba alrededor de una tarde-noche de sexo furioso, caliente y sucio.
    
    Llegué a su departamento. Toqué el timbre. Mi tía preguntó: ¿quién es?
    
    Respondí: yo… tía. Eran exactamente la seis de la tarde.
    
    La puerta se abrió lentamente, mi tía no se dejaba ver, me dijo: pasá.
    
    Ingresé con paso lento, Toti me dijo en un susurro: seguí hasta la habitación y no te des vuelta, yo ya te sigo.
    
    Le hice caso, la puerta de la pieza estaba cerrada, ella ya me había alcanzado y estaba detrás de mí, me tapó los ojos con un pañuelo de seda, me lo anudó sobre mi nuca. Escuché que abrió la puerta, me guio y me hizo sentar en una banqueta que se encontraba a los pies de la cama. Me dijo que me sentara y que esperara a que ella me dijera para quitarme el pañuelo.
    
    Pasó un tiempo que no pude precisar hasta que llegó la orden, mi tía me dijo: sacate el pañuelo.
    
    Desaté el nudo, y me lo quité de ms ojos, quedé muy estupefacto ante lo que veía. Mi tía y su amiga Lidia, se estaban dando unos terribles besos de lenguas, vestidas con baby-dolls de color negro y blanco respectivamente, en un momento ambas me miraron, yo ya estaba con la pija muy dura debajo del ...