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La noche que conocí a Ana
Fecha: 01/04/2023, Categorías: Confesiones Autor: SebastianYLN, Fuente: CuentoRelatos
Estaba visitando unos clientes por lo que pase todo el día entre mi vehículo y oficinas. Transcurrió el día y no pude almorzar pues todas las citas que tenían eran corridas. Ya para cuando se acercaban las cuatro de la tarde no podía con el hambre. Recordé de un bar cercano donde hacen buenas hamburguesas y que también tenían conexión de internet la cual necesitaría para una reunión virtual. Llegué al bar y me senté en la barra la cual estaba totalmente sola. Su bartender, quien casualmente es un viejo amigo me dijo que dado que era miércoles tendría el local para mí solo por lo menos por una hora más. Luego de las cinco de la tarde comenzaba a llegar más comensales. Pedí mi comida y a la misma vez me conecté a la reunión. Como estaba en un bar no encendí la cámara. A mitad de reunión note que una dama llego a la barra y se sentó lejos de mí. Me sonreí, pero no tuve ninguna respuesta de su parte. Aparentemente estaba por la misma razón que yo pues pidió comida y se conectó a una reunión. Culminé mi reunión y con ella las labores del día. Había sido un día extenuante y en esa última reunión recibí regaños míos y por cosas ajenas a mí. De verdad que merecía unos tragos para sobrepasar ese mal rato. Por suerte estaba en el lugar correcto y mi amigo Ramón lo había notado pues me sirvió mi trago favorito sin yo tener que pedírselo. Como buen bartender comenzó a servir de psicólogo y me entablo una conversación trivial y hasta me comento de sus planes de abrir su propio bar. ...
... Las veces que me dejaba solo en la conversación era para también hablar con la dama que estaba en el otro lado de la barra. Pasó un rato y le pedí un trago y el en tono de broma me dijo que no quería seguir cruzando la barra que mejor me moviera cerca de la dama para hacerle la cosa fácil a él. Yo la mire y con un gesto le señale la silla que tenía al lado y ella luego de una carcajada me contestó que si podía sentarme allí. Me moví a su lado y Ramón nos presentó oficialmente, la chica se llama Ana y es médico. Es una chica de figura atlética, tez blanca, ojos verdes y pelo largo negro. Le dije en broma que yo respete su espacio toda la tarde pues cuando llego me sonreí y ella no me devolvió el saludo. Se disculpó y me dijo que ni notó mi presencia pues llego con prisa para conectarse a una reunión también. Le dijo a Ramón que le invitara un trago por su involuntaria grosería. La conversación ya no era tan privada pues como dijo Ramón, ya todas las sillas de la barra estaban ocupadas. De hecho, llegaron unas amistades y se tuvieron que sentar en mesas del salón, aunque iban y venían de cuando en vez por lo que les presente a Ana. En esta amena e interrumpida conversación me entere que había pasado un divorcio reciente con otro médico y que tenía un hijo de seis años que era su razón de vida. Que estaba allí pues era donde se encontraba con su hermana de vez en cuando y que usualmente era solo un rato pues no le gustaba dejar el niño cuidando tanto rato. Yo le conté ...