1. El paciente


    Fecha: 02/04/2023, Categorías: Gays Autor: Vidacolorderosa, Fuente: CuentoRelatos

    ... antibióticos. Tengo que aclarar que a la hora de revisar genitales, lo hago muy profesionalmente, solo yendo a lo que es el problema, sin mirar con ojos de lujuria. Sin embargo no pude dejar de percatar el gran tamaño testicular, me sorprendió pero por supuesto ningún comentario salió de mi boca.
    
    El episodio pasó, su patología curó sin problemas, pero un mes después apareció en mi consultorio para agradecerme la atención, y felicitarme por el diagnóstico y tratamiento. Grande fue mi sorpresa cuando al salir del consultorio, mi secretaria me entrega una carta dejada justamente por Osvaldo. La misma, era muy corta, pero por demás clara. Decía textualmente:
    
    "Doc, estoy loco por vos. Te invito a cenar hoy a la noche. Si no llegas a venir entenderé perfectamente. Te espero a las 22.00 h en el Restaurante x, dirección..."
    
    Mil cosas pasaron por mi cabeza. Desde la sorpresa total, la vergüenza, el pensar que indicios me había dado previamente, y finalmente el no tener idea de que hacer.
    
    Nunca me había atraído Osvaldo físicamente, pero es cierto también que su aura de hombre sexual, su seguridad y por qué no, su edad también me atraían. También pensé que no debería el sentirse decepcionado así después de todo y que al menos ir a comer se podría aceptar
    
    Mientras me cambiaba esa noche después de mi ducha, no sabía que pensar, que iba a decir, ni que ponerme. Decidí ir con pantalón de vestir, camisa lisa sobria y zapatos.
    
    No puedo describir su cara de felicidad al verme ...
    ... llegar. Vino rápidamente y antes que él emitiera palabra le dije: - "Osvaldo, vengo a cenar nomás. No esperes más que eso"
    
    - " si Doc, muchas gracias por haber venido, me das una alegría enorme"
    
    La cena fue muy linda. Hablamos largo y tendido, me hizo olvidar sus verdaderas intenciones. Comimos riquísimo, tomamos un vino de primera, a lo que el agregó dos whiskys. No me dejó pagar nada y me hizo sentir muy bien. Se deshizo de elogios (ya con las cartas sobre la mesa) hacia mi, mi físico, mi inteligencia, y si bien yo sabía que era todo con segunda intención, no dejé de sentirme realmente bien conmigo mismo.
    
    Cuando la cena terminó, me pidió ir a caminar un poco, a lo cual respondí que debía irme ya que al día siguiente mi jornada en consultorio empezaba muy temprano. Me insistió mucho, me dijo que le dejara el honor de caminar, y que deseaba que la gente pensara que él era mi hombre. Ese comentario me generó un escalofrío enorme, prendió en mi algo que no supe explicar. Nos imaginé en una situación sexual y no pude dejar de excitarme.
    
    Acepté su propuesta y caminamos mucho. Fuimos por el barrio de Belgrano, caminando lentamente y discutiendo, como siempre, de política, aunque en términos distendidos. A las cuadras me pidió si podía tomarme de la mano, solo en juego aclaró, y termine aceptando, solo para seguir con el juego. Era ya pasada la una de la mañana, cuando le dije que era ya muy tarde y que ahí si me iba. Osvaldo se puso enfrente de mí, estando yo entre él ...