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El paciente
Fecha: 02/04/2023, Categorías: Gays Autor: Vidacolorderosa, Fuente: CuentoRelatos
... y la pared, y en ese momento se puso a decirme todo lo que sentía. Evidentemente el alcohol jugaba su parte, ya que me dijo de todo, que soñaba conmigo, que se masturbaba todos los días pensando en mi, que me quería hacer la cola como nada en el planeta. Sin dejarme acotar me tiró la boca en una búsqueda desesperada por besarme. Y lo logró. Nos besamos a la vista de los pocos que esperaban el colectivo a esas horas de la noche. Fue una breve escena, en la que él, una vez que se dio cuenta mi aceptación, dirigió sus manos a mi cola con desesperación. Casi sin esperar ni disfrutar la situación, me llevo de la mano a un Hotel Alojamiento que estaba a pocas cuadras, una vez que puso en el buscador de internet hoteles cercanos. Mi cabeza era un torbellino, estaba muy excitado de la situación, del morbo, y hasta se me cruzaba por la cabeza que al otro día debería despertarme temprano. El maldito buscador nos llevó a un telo de mala muerte. Increíble que en Belgrano haya aún hoteles de tan mala calidad. Entramos, y ante la mirada del conserje del hotel, terminé de excitarme. Me miró con cara de desprecio, no creyendo que vaya a tener sexo con Osvaldo. Entramos a la habitación y se me vino con todo. Desesperado, me sacó la camisa, rompiendo varios botones, me bajó el pantalón, y procedió a sacarse su chomba. Me miró fijo y me dijo: - "Bajame los pantalones ya" Me arrodillé, bajé el pantalón y el bóxer, y mientras me preguntaba si el podría mantener una buena erección a ...
... pesar de su edad, tuve la respuesta en mi cara. Salió su pene despedido hacia adelante como un resorte. De tamaño normal, con muchísimo vello, y sus colgantes y enormes testículos. Me lo metí sin que me pida en la boca, arrodillado y mirándolo a los ojos. No pasaron dos minutos cuando me pidió penetrarme. - " no aguanto más, te la voy a poner o acabo" Me puse en 4, pero él me pidió cogerme contra la pared. Me paré, me puse de espaldas mientras él se ponía el forro, y lo dejé hacer. Se arrodilló ante mi cola, me la chupó por un breve tiempo, y me colocó bastante gel (que por suerte habíamos conseguido en conserjería). Apuntó su pene hacía mi ano y empujó mientas yo miraba la pared y me concentraba en el conocido dolor inicial. Mientas entraba, él hablaba poco, se escuchaba solo nuestra respiración acelerada y los latidos de los corazones a mil. Entró de a poco, lo hizo con conciencia sin hacerme doler mucho, y cuando empezó con el bombeo, mis gemidos fueron demasiado para él y acabó al poco de iniciar. No duró más que 1 minuto de bombeo enérgico. Se fue a acostar en la cama y cayó muy agitado. Yo, con deseo latente y mucha calentura, si bien no lo desanimé estaba en llamas por dentro. No dijo nada de su performance, y nos pusimos a hablar de cualquier cosa, el extasiado del polvo. A los 30 minutos, empecé a acariciarlo y me llevé su muy fláccido pene a mi boca, en un esfuerzo sobrehumano por levantarlo nuevamente. Increíblemente en mi boca empecé a sentir luego ...