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Israel el leonino
Fecha: 04/04/2023, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Thotem, Fuente: CuentoRelatos
... aire con respiraciones profundas y resoplidos largos. Israel no bajo la guardia y agarrando sus generosos testículos peludos los restregó en la cara de ella. —Ahora comerás huevos y ya pasamos al tema. Tragó los testículos ofrecidos uno por uno, al acabar tenía pelos en la boca que la incomodaban dando esa sensación de cosquilleo en su paladar. Sin darle tregua la despojó de la falda, la tumbó en la cama le abrió las piernas y le aparto la parte frontal de un estridente tanga de hilo quedando un coño rosado y depilado. La chica no conseguía hilvanar palabras, balbuceaba: —¡C-c-con c-c-c- condón! El pulgar de Israel entró en la vagina y el índice en la cavidad anal, los movimientos eran acompasados, coño-culo culo-coño y así de forma sucesiva. —¡Bestial! No tengo palabras… mira como la está… —dijo uno de los mirones. —La está pajeando, incluso mete dedo en su puto culo… —contesto el otro. Nati presenciaba el dominio de Israel, como le aplicaba ese pajeo y dedo en culo que decían los vecinos no era más que la llave del loro, por norma general una exploración vaginal y anal para ver el volumen de los conductos para ver las posibilidades y la manera de actuar a la hora de la contienda fornicadora. Retornando a Israel decir que ya la montaba en misionero a galope desbocado, los golpes de pelvis evidenciaban que era una follada profunda, en cada embate las peludas nalgas de Israel se contraían y aguantaban un pequeño lapso de tiempo en cada tacada. La ...
... chica ronroneaba, berreaba, jadeaba. Los plof, plof, plof de las embestidas y los chof, chof, chof vaginales retumbaban en el pequeño receptáculo. Israel puso más intensidad, la aceleración aumentó, la espalda de Israel era arañada, ella empezó a pedorrear vaginalmente, Israel emitía rugidos, ella ya casi chillaba, se venía a chorros y aun así dijo: —¡¡D-d-dentro n-n-no!! —al mismo tiempo que destensaba su cuerpo y en la sabana se apreciaba una gran mancha. Israel ya tenía la lefa a punto de salir, jadeaba y resoplaba con continuidad acelerada, calculo que le quedaban unas cuantas embestidas aunque las sacrificó en pro de una marcha atrás y unas sacudidas en la cara dejando un reguero de semen desde el ombligo hasta los ojos de ella. Quedaron los dos tendidos encima de la cama. —¡¡Brutal, brutal y brutal!! No tengo palabras —dijo uno de los mirones. —Voy a pajearme, monta guardia, igual este animal le entran más ganas —respondió el otro. Nati era consciente que había presenciado un polvo salvaje, el dominio mental de Israel era una de sus mejores bazas. El cabrón sabía manejar una mujer, pensó Nati. A pesar de ser luna llena el cielo oscuro se parecía a un enorme lienzo en el que brillaba intensamente una cantidad infinita de estrellas. Tumbados desnudos en la cama ninguno de los dos había roto el silencio, bebiendo cerveza y dando caladas a otro canuto miraban por la abertura del techo solar abierto. En el compartimento hacía algo de calor y el aire iba ...