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Israel el leonino
Fecha: 04/04/2023, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Thotem, Fuente: CuentoRelatos
... cargándose oliendo a sexo y hierba. Ella se estaba adormilando, a pesar de haberse limpiado con el rollo de papel higiénico de encima de la pequeña mesilla aún llevaba algunos restos de semen en la cara. Transcurrió una hora en la que ella se durmió; por su parte Israel pensativo fumaba un Marlboro y había abierto otra Budweiser, su polla que antes había estado semiflacida volvía a recuperar una erección. Por lo que respectaba a la parte de los pisos los mirones habían ido por turnos a pajearse, uno de ellos había bajado a por bebida y con la luz apagada fumaban unos cigarrillos. —¡Vaya follada que le ha arreado el hijoputa a la tonta del culo! —dijo uno de ellos— ¿tu crees que volverá a tirársela? —No lo descartes, el cabrón creo que sabe que estamos observándolo y guerra impresionar —contesto el otro en tono experimentado. Nati tras haber contemplado la gesta aprovecho para echar una cabezada en la silla, estaba exhausta, los preparativos del cierre de temporada la habían dejado agotada. Salió para ir al lavabo del pasillo. La taza del váter en sus bordes tenía restos evidentes de semen, los cabrones se habían hecho unas pajas, pensó. Volvió para cerrar y bajar a la fiesta, pero en el otro lado del tabique volvió a percibir cuchicheos y ajetreo de sillas y ventanas. Saliendo de su ensoñación con un sobresalto Israel se reincorporo, aplasto su cigarrillo en el suelo y se quedó de pie con el pene erecto junto a ella un par de minutos, respirando por la boca y ...
... sintiendo que se le retiraba la sangre. Con la vista clavada en la chica y jadeante la zarandeo para que se despertara, ella se despertó confusa con esa especie de neblina que se tiene después de consumir alcohol y sustancias alucinógenas. Aturdida Israel la reincorporo posicionándola en cuatro patas. Nada más haberla ubicado le abrió las nalgas escupió en la zona anal y entro un dedo hasta la mitad. —¡Oh, oh, oh! ¿Qué… qué haces? ¡C-c-c-cuidado! —susurro ella en un ligero quejido. —Tranquila, relájate, déjate llevar —dijo Israel mientras levantaba más sus nalgas y las estiraba para quedar el agujero aumentado al mismo tiempo que lo lamió, chupó y al final le introdujo toda la lengua dentro de la canaleta anal. Volvió a escupir y introdujo una vez más el dedo, el ano se agrandaba y encogía, se asemejaba al bombeo de un corazón. Israel con una mano abrió el cajón de la mesilla y saco un tubo de vaselina, el cual apretando untó el ano, ella sintió un frescor, con el pulgar e índice de una mano Israel abrió la cavidad y le introdujo el dedo de la otra mano. La accesibilidad era mejor, había dilatado por lo que añadió el dedo índice, ya tenía dos incrustados. —¡Ufff, uffff, ufff! ¡despacio! —dijo ella en un ronroneo. —Así me gusta, ya estás más relajada, buena chica —dijo Israel mientras se incorporaba para alinear el cipote a la misma altura del culo. Las cortinas de dos de los pisos superiores estaban abiertas, seis ojos acechaban en la noche. —¡No me jodas, ...