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El ginecólogo, el hijo y la nuera
Fecha: 06/04/2023, Categorías: Incesto Autor: Ulpidio_Vega, Fuente: CuentoRelatos
... del culo, que instintivamente se le dilató cuando con una de las yemas le acaricié el ano. Tuve que contenerme para no llenarle la boca de leche porque seguía prendida a mi pija y sin ninguna intención de soltarla. Le pellizqué los pezones y cuando la soltó para gritar aproveché para sacarla y volver a la posición inicial. Le volví a colocar las piernas en los soportes para que quedaran abiertas y le hundí la lengua hasta el fondo. Con sus uñas me arañaba el cuero cabelludo y me tiraba levemente del pelo para que mi nariz también se hundiera en esa rajita húmeda y perfumada. Ella misma ahora se pellizcaba los pezones y pude notar cómo acababa cuando le enterré el dedo índice hasta después del nudillo. Temblaba como una hoja y chorreaba un flujo tibio y dulce. “El culo es mi debilidad doctor. Estaría bien que también me lo revises”. Y con una de sus manos hundió hasta el fondo mi dedo y presionaba con las caderas para metérselo más y más. No pude resistir su pedido. Y cuando ella pensaba que la iba a penetrar por adelante, corrí un poco hacia abajo mi pija para que se deslizara por su culo. Era estrecho y se dilataba mientras mi cabeza se hundía y desaparecía adentro de su culo. Con la otra mano no dejé de acariciarle el clítoris hasta que en un par de embestidas mi pija de metió hasta el fondo. La tenía ancha y venosa. Me quedé quieto unos segundos para que se dilatara un poco más, pero ella misma empezó a menearse contra mi miembro que estaba rígido y a punto de ...
... eyacular. “Llenamelo de leche” me suplicó y empezó a moverse más y más fuerte, sentándose sobre mi pija que a la cuarta embestida le descargó toda la leche. Por la posición en la que estábamos, mi miembro enseguida quedó prácticamente blanco y allí noté lo mucho que le gustaba el esperma a esta hermosura. De un saltito se arrodilló en el piso y me la empezó a mamar con maestría. “Cuanta leche tenías, siento el culo lleno”, me decía mientras iba y venía con su lengua desde la base a la cabeza y se la metía en la boca para succionar y succionar. “Te la voy a dejar seca”, me dijo y logró que siguiera dura a pesar de haberle descargado todo en el culo. “Ahora quiero el último chequeo”, me dijo apoyando la cara en la camilla y abriéndose las nalgas se acomodó la cabeza de mi miembro en los labios de su vagina, que seguía empapada y chorreando jugos. “Cogeme, te lo suplico, necesito sentirla toda adentro” Me dijo y se la metí de un empujón. Tenía la cueva caliente y empezó gemir como una loca mientras con ambas manos me apretaba los cachetes del culo para que mi pija se le metiera un poco más. “No pares, seguí así, me está volviendo loca esa pija”, gritó y noté como se le aflojaron las piernas cuando llegó al orgasmo y se apretó contra mi pija. Tenía un culo perfecto. De pronto sentí ganas de cogérselo así de parado y lo hice. Saqué la pija y sin que dejara de tener contacto con su cuerpo se la enterré otra vez en el culo, que esta vez no ofreció la más mínima resistencia. La ...