1. Mis cambios


    Fecha: 11/04/2023, Categorías: Gays Autor: Alberto 2626, Fuente: CuentoRelatos

    ... confío en ti.
    
    Hacía mucho que no follaba sin condón porque sólo lo había practicado con mis parejas y ni siquiera lo había experimentado antes como activo, pero ahora no iba a echarme atrás, así que, bajando hasta su culo, escupí un par de veces e intenté introducir un dedo, después de todo, con Sven quería ser más cuidadoso ya que era mi amigo, no un desconocido.
    
    Mi dedo entró sin mucha dificultad, por lo que probé con otro y un poco después, otro. Sven suspiraba suavemente y yo estaba ya totalmente empalmado, no aguantaba más, así que volví a escupir en su agujero y colocando la punta de mi polla en su entrada, empecé a empujar suavemente mientras los gemidos de Sven iban en aumento.
    
    Fue realmente delicioso sentir cómo se abría su culo conforme iba adentrándome en él, mucho mejor que cualquier otro culo de los chicos que me había follado desde que había decidido cambiar de rol, quizá por eso fue que, aunque al principio mis movimientos eran suaves, quise cada vez más y más, llegando a perder el control y empezando a follarlo más fuerte con cada embestida hasta llegar a no importarme nada, para terminar tratándolo como si fuera un juguete cuya función fuera darme placer y hacer que me corriera, como había hecho con los demás chicos.
    
    Su interior cada vez estaba más caliente por la fricción, pero yo continuaba follándolo intensamente y sin compasión mientras nuestros cuerpos chasqueaban al golpear el uno con el otro y Sven abrazaba fuertemente una almohada ...
    ... hundiendo su cabeza en esta, sin quejarse ni emitir sonido alguno.
    
    Un poco después, sin sacarle la polla, lo agarré por la cintura y dando un tirón hacia arriba, lo puse a cuatro patas para continuar así hasta que, un rato después, cuando estaba ya a punto de correrme, di un fuerte y seco golpe de cadera metiéndosela lo más profundo que pude a la vez que atraía su cuerpo hacia mí con mis manos, y me corrí dentro de él dando un fuerte gemido que sonó más como un gruñido.
    
    Cuando me salí, Sven suspiró aliviado y se desplomó sobre la cama. Yo también me tumbé a su lado boca arriba, necesitaba recuperarme, estaba agotado; mientras tanto, ninguno de los dos decíamos nada.
    
    Un momento después, giré la cabeza para mirar a Sven que seguía boca abajo con una acelerada respiración, los ojos cerrados fuertemente y los dientes apretados, las venas del cuello hinchadas y el pelo mojado por el sudor, tenía una clara expresión de dolor, mientras, su agujero, seguía un poco dilatado y muy irritado, casi a punto de sangrar.
    
    Poco a poco empezó a expulsar mi semen que, bajando entre sus nalgas y por sus huevos, formaba una mancha rojiza en las sábanas blancas, no me sentí bien por ello, más bien todo lo contrario, realmente le había hecho daño al chico que… espera un momento (pensé), ¿Puede ser que…?, No, no puede ser; ¿Me gusta Sven?, Pero… yo ya no creía en el amor, por eso rechazaba los besos o cualquier otro signo de afecto, por eso había cambiado tanto el trato a los demás y trataba así ...
«12...567...10»