1. Mi mejor amigo, mi padrastro, comparte a mi madre conmigo 1


    Fecha: 12/04/2023, Categorías: Incesto Autor: Josemanu1999, Fuente: CuentoRelatos

    ... eyacular antes de perder la rigidez en su pene.
    
    -Perdón - Se disculpó, intentando recuperar la erección apretando la base de su pene.
    
    -¿Por qué perdón? -Mi madre apoyó ambas manos y la cabeza en su pecho, una hermosa sonrisa en su cara-. Ese ha sido el mejor sexo que he tenido en mi vida.
    
    -¿De verdad?
    
    -Te lo juro.
    
    Se besaron durante un par de minutos. Su respiración acelerada.
    
    -Creciste mucho -Le dijo mi mamá a Caleb, sosteniendo su flácido pene y haciéndolo "bailar".
    
    -¿Te gusta que haya crecido? -Preguntó dándole un fuerte pellizco en un pezón.
    
    Ella respondió retorciéndole las bolas. Ambos rieron.
    
    -¿Puedo quedarme a dormir? -Preguntó Caleb.
    
    Ella lo volteó a ver, le acarició la cara y tomó el celular de la mesita de noche.
    
    -Voy a poner la alarma a las 6:30, para que nos dé tiempo de desayunar antes de que te vayas.
    
    -¿A qué horas sale José Manuel de la fábrica?
    
    -No hablemos de mi hijo... pero a las 7.
    
    Caleb la nalgueó mientras ella configuraba la alarma.
    
    -Nuestro hijo... o mi hijastro.
    
    Ella le dio una fuerte palmada en la verga y después otra en el pecho.
    
    -No me estés toreando, Caleb...
    
    Parecía que le había hecho enojar de verdad.
    
    -Mira a quién despertaste.
    
    El pene de Caleb empezaba a palpitar... iba a ponerse duro otra vez. El suelo y la pared frente a mí estaban bañadas en las corridas más grandes que había soltado en toda mi vida. Mi pene dolía... y ellos iban a hacerlo otra vez. Mi madre dejó el celular en la ...
    ... mesita otra vez y esta vez, ella montó a Caleb. Los vi tener sexo otra hora y media hasta las 11... Vi cómo una y otra vez ella lo cubría con fluidos, cómo de su vagina se escapaban las corridas con las que Caleb la llenaba. Una y otra vez ese pene monstruoso se ponía flácido sólo para recuperar la dureza a los pocos minutos, momentos durante los cuales escuchaba palabras dulces de ambos lados. Declaraciones de amor, alabanzas a un cuerpo a otro, halagos mutuos...
    
    Cuando por fin apagaron la luz, me quedé ahí, junto a la puerta y cuando mis ojos se adaptaron a la oscuridad vi a Caleb acostado con mi madre dormida sobre su pecho. Lo envidié tanto. Caminé hasta la cocina y, usando desinfectante y servilletas, limpié todo el esperma seco del suelo y la pared. Ellos siguieron dormidos. Caminé fuera de mi casa y me masturbé varias veces en el patio. Lloré mucho, lloré porque mi hermosa madre no había tenido sexo en años, porque yo pensaba que de vez en cuando quizá ella... y me dolía pensar que, después de mi padre, Caleb era el que lo había logrado y no yo. Eyaculé una y otra vez mientras pensaba esto. Y, cuando me di cuenta que eran las 2 de la mañana, me subí el pantalón, caminé hasta un parque cercano y pasé la noche viendo vídeos, pensando en lo que había pasado.
    
    No quería hacerlo, pero mi mente me llevaba a ello.
    
    Cuando llegó la mañana, dejé que pasaran las horas y llegué a casa hasta las 8. Mi madre me recibió con un beso en la mejilla, pensé en que aquel asqueroso pene ...
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