1. Consolando al señor


    Fecha: 12/04/2023, Categorías: Gays Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... la ropa entre caricias vehementes.
    
    Guió mi cuerpo desnudo como el de el, se había quitado el calzoncillo, con mi boca tome su serpiente. Succione, el gritaba de placer, me deglutía sus bolas gordas, mientras el me hundía sus dedos una y otra vez en mi cola.
    
    __¡Sigue, sigue chupando querido, ohhh eres un ángel del placer, te gusta consolar a este hombre, ahhh, sigue más abajo anda, si, si!!!__ entendí lo que decía y llegué a su anillo. Mi lengua se entretuvo escarbando un buen rato aquel túnel negro y elástico.
    
    Nos colocamos en sesenta y nueve y el tragó mi pija casi a punto de estallar. Lamía mis huevos y su lengua se perdía en mi cola dilatada y ya queriendo sentir su daga dentro de mi.
    
    Su pedazo negro fue abriéndose paso de apoco en mis carnes ardientes y deseosas de su chota gruesa, dura, venosa. La metió de a poco causándome un enorme dolor, fue abriéndose paso, mi cola se fue dilatando y adaptando a semejante pedazo. Lloriqueaba de deseo y dolor, de a poco, el dolor fue alejándose y solo quedó el placer. Largué mis líquidos en las sábanas.
    
    La vara de el señor Moste entró por completo, llenándome. Los gemidos retumbaban en toda la habitación, los quejidos eran de deseo, de lujuria, el mordía mi cuello, mordía mis orejas y me susurraba palabras en el oído.
    
    __¿Vas a seguir consolándome amorcito, cariño, mi hembrita??__ preguntó sofocado y ansioso
    
    __¡Siii, claro, si, te daré todo lo que quieras, conmigo no te faltara nada!!__ casi juré atravesado por su lanza. Así me llenó el culito por vez primera. Rebalsando mi anillo, chorreaba leche por todas partes.
    
    Al tiempo terminamos las clases y llegó el tiempo de la universidad. Nelson hijo eligió una carrera que lo llevó a otra ciudad. Así que se mudó a vivir allá y venía de vez en cuando.
    
    Yo seguí consolando al señor Moste por muchos años, me quedé en la ciudad y siempre estaba cerca de aquel brioso y salvaje macho de color.-
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