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Shauna y su gemela
Fecha: 13/04/2023, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... su coche, Shauna y yo nos íbamos besando en cada semáforo en rojo. Besaba realmente bien, y con sus labios gruesos era una delicia. Sus besos me habían provocado una erección importante, y ella empezaba a sobarme la polla por encima del pantalón. Sonó el teléfono de Shauna, y cuando lo miró era Vanessa. Descolgó y puso el altavoz. Vanessa – Eh baby, haz el favor de dejar algo para mí, que veo que te lo vas terminar antes de llegar Shauna – Jajajaja. De momento solo le he comido la boca, pero tendrías que ver lo que está tocando mi mano ahora mismo. Está muy duro, y tiene pinta de tener buen tamaño… Vanessa – Pues contrólate y deja algo para compartir. Aprovechando que llegábamos a otro semáforo, sin colgar la llamada, Shauna desabrochó mi pantalón y sacó mi polla que estaba durísima, y ante la vista de su hermana que había parado en el semáforo justo a nuestro lado, se agachó y me la empezó a chupar. Al sentir el calor de su boca rodeando mi glande, emití un gemido y bajé la ventanilla para que Vanessa supiera bien lo que ocurría, que también bajó la ventanilla derecha y le decía a su hermana que parase. Sin embargo, yo le sujeté la cabeza abajo para que siguiera con ello. Me la estaba chupando realmente bien, hasta que se puso el semáforo verde, y al arrancar, se levantó de nuevo y me dejó allí con la polla durísima y llena de su saliva, y riéndose le hacía gestos a su hermana y le decía por el teléfono lo deliciosa que estaba. Al llegar a mi calle, me ...
... recompuse un poco y bajamos del coche. Esperamos a Vanessa y caminamos juntos, con una agarrada a cada brazo hasta entrar en mi casa. Les pedí sus abrigos, y al ayudarles a quitárselo, les di a cada una un beso en el cuello, y aproveché para palparles bien sus enormes tetas. Nos fuimos hasta el comedor, donde les di a elegir entre una copa o abrir una botella de vino español, pero las dos tenían claro lo que querían y a estas alturas de la noche, no era alcohol. Se acercaron a mí cada una por un lado, y nos empezamos a besar, primero una y luego la otra. Eran dos verdaderos bombones, igual de apasionadas besando, y acariciando mi cuerpo con todo el descaro y el deseo del mundo. Mientras me besaba apasionadamente con Shauna, Vanessa me empezó a desabrochar el pantalón y sin pensárselo, se arrodilló y sacó mi polla para metérsela en la boca sin ningún pudor. Me empezó a masturbar suavemente al tiempo que me hacía una fantástica mamada. No sé si era casualidad o que las mujeres negras tienen una habilidad especial, pero aquella mamada era, al igual que la que me había hecho su hermana en el coche, extraordinaria. Succionaba con fuerza del glande mientras la metía y la sacaba de su boca. La empezó a meter hasta el fondo, donde notaba que mi glande hacía tope contra su garganta. En un momento determinado, al hacer tope en el fondo de su boca, se quedó quieta y haciendo presión, metió lo que quedaba de mi polla dentro de su boca, haciendo tope con su nariz contra mi pelvis. ...