1. Un Alpha entre un negro y un gitano


    Fecha: 24/04/2023, Categorías: Gays Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos

    Un viernes, 16 de mayo, 21:00, en casa de Pepe, tras un paseo por El Saler y habiendo recogido a Ximo en el bar.
    
    Me llamo Santi, soy deportista, fornido, blancón, de pelo rubio, labios finos y abiertos, boca grande con dentadura blanca, lengua gruesa y ojos redondeados y alegres, de 1,80 de estatura, juego baloncesto por afición todas las semanas y me domina la natación, en el Complejo Deportivo La Pechina, cerca de mi casa, hay una maravillosa piscina.
    
    Estaba pensando lo que había ocurrido con mi amigo Pepe, color aceitunado —él me dice que procede de gitanos y, en verdad, que el color podría ser testigo—, aunque yo pienso que es más del sol por su trabajo agrícola; es más bajo que yo, guapo, vende en el mercado sus productos y otros para llenar el puesto.
    
    Pepe es amigo de Joaquim, así acabado en “m”, pero el quiso llamarse Ximo y así lo hace siempre. Ximo habla valenciano tanto como yo, él lo aprendió en la ciudad mientras que yo, como soy de pueblo, lo hablo mejor y más original sin mezclas de otras lenguas; pero es nieto de una mujer de Guinea Ecuatorial. Su madre es de color y él, que ya se le cruzan las dos razas, sigue teniendo toda la traza de un negro africano, más aún de cintura para abajo, que es descomunal. Ya no se siente del país de sus abuelos, ni siquiera su madre, que ya nació en Valencia. Lo mejor de Ximo, además de su extremada delgadez debido a sus nervios y al trabajo en el bar, es que se trata de un chico muy bueno en todo, pero mucho más para ...
    ... la vida traviesa de cintura abajo. Aunque chino nos supera, los tres, hay que dejarlo claro, estamos bien dotados.
    
    ¡¡Mieeerda…!!
    
    Di un largo suspiro mientras la polla me golpeaba tenazmente empujando para levantárseme. Mi mente, adormecida por el placer, regresó momentáneamente a las escasas 8 horas anteriores, cuando estaba paseando por la playa de El Saler con mi amigo Pepe. Cuando todavía podía decirme a mí mismo que era casi exclusivamente un sexy a tope, eso me creía yo, un macho alpha, que por el mero hecho de ser un alfa, me tocaba siempre follar, pero mi culo debía conservarlo virgen.
    
    Nunca podría haber imaginado que en cuestión de horas llegaría a la situación en la que me encontré. Tumbado como una muñeca de trapo de cara al respaldo de un sofá de cuero, con mi espalda musculosa y los brazos colgando inútilmente, sintiendo mi polla dura como un diamante raspando el cuero blanco del sofá rítmicamente, mientras era follado sin piedad. Sentía que había estado atiborrado de polla durante horas…, porque así era
    
    El maldito Pepe me dijo:
    
    — Sal conmigo esta noche... Será divertido...
    
    Y mientras las pollas se golpeaban en mis agujeros a velocidad de violación y mi próstata se hacía sentir, no pude mas que estar totalmente de acuerdo con él.
    
    — ¡Mierda… Jodida diversión…! —mi mente atiborrada de pollas lo hacía resonar como una cantinela— ¡Jodida diversión…!
    
    Ximo tiró de su polla hacia atrás hasta que la punta gorda se anidó en la hendidura rosada de mi ...
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