1. Un Alpha entre un negro y un gitano


    Fecha: 24/04/2023, Categorías: Gays Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos

    ... giró sus caderas y hundió su polla en mi garganta. Me agarró por los cabellos y mantuvo fija mi cabeza durante un tiempo, mientras intentaba empujar. Estas horas de entrenamiento habían aumentado mi capacidad para contener la respiración. Tocó mi garganta. Lo sentía lleno y caliente, con las venas abultadas.
    
    — Mírame, qué buen semental soy…, que luego no podrás verme, soy jodidamente bueno en esto, ¿a que sí? —dijo Pepe intentando humillarme.
    
    Luego me empujo su polla adentro y me abrió la garganta como un sorbo carnoso que entra. Mientras se retiraba, se sostuvo la polla, abofeteando los rasgos cincelados de mi cara una vez y otra vez para variar. Sentía yo mi cara húmeda y resbaladiza y debía estar brillante por tantos escupitajos que me echaba y su pre-cum incesante; mi boca estaba floja y abierta. Pero incluso en ese estado de total desorden la única expresión de mi cara era de hambre, así lo presentía. Mi lengua perseguía los hilos de líquido preseminal que conectaban la polla con mis labios. A Pepe le parecía yo como un pajarito que necesitaba alimentarse. Y me iba a dar más comida, más tarde... Primero, necesitaban tener una pequeña charla.
    
    Pepe se arrodilló hasta que estuvo a la altura de mi cara. Empujó una botella marrón de popper a mi fosa nasal izquierda, mientras me presionaba la derecha. Mis ojos estaban vidriosos por la potente combinación de los vapores, mi propia degradación y por la excitación. Ni siquiera podía culpar a las caipiriñas que había ...
    ... tomado en el bar, que no eran ni dos ni tres. Sabía que estaba en problemas cuando vi a Ximo sirviendo bebidas en el bar, usando un traje de baño de cintura baja que no ocultaba nada de la espesa belleza que había dentro. Sabía que ya había perdido cuando vi las divertidas miradas entre Pepe y Ximo cuando me pillaron mirando sus dos entrepiernas llenas.
    
    — Huele profundo, amigo…, sí…, huele muy profundo, —me dijo Pepe, mientras cambiaba rápidamente la botella de un orificio nasal al otro.
    
    Ximo retrocedió hasta la punta y sentí el vacío que su polla dejó dentro de mí otra vez. Luego inhalé profundamente los popper hasta que el golpe de la bofetada entre la pelvis de la parte superior y mi trasero llenó la habitación. La puñalada de la polla me trajo de vuelta a la tierra desde la nube en la que estaba flotando.
    
    Mi cuerpo se estremeció. Me dolió un poco, pero se sintió tan bien... que mi trasero estaba ahora más hambriento. Sólo quería lunas metidas más de castigo, quería más de ellos, los deseaba dentro de mí. Mi agujero se llevaría todo lo que los dos sementales pudieran darme.
    
    En el fondo de mi mente seguía pensando en todas las veces que fantaseé con ser doblemente penetrado delante de Pepe.
    
    ¿Lo harían? ¿Lo harían? ¿O tendría que rogar?
    
    Una parte oscura de mí deseaba que me hicieran rogar, aunque las cuerdas de mi mente consciente esperaban que no lo hicieran. Porque estar de rodillas delante de ellos me haría rogar por dos pollas que me volaran la cabeza de ...