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Un Alpha entre un negro y un gitano
Fecha: 24/04/2023, Categorías: Gays Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos
... maneras que no me gustaban. Pepe agarró mi mandíbula en sus manos y chasqueó sus dedos frente a mis ojos vidriosos. —¡Baja, Santi! ¡Bájate, coño!, —dijo con alegría en sus ojos. Su tono era travieso, y sonrió ante el hecho de que mi cara no podía quedarse quieta. Cada vez que mi agujero de mierda era embestido, su musculoso cuerpo se movía hacia adelante sacudiendo el sofá e impulsándome también hacia adelante. —¿No te preguntas, lo qué acaba de decir el deportista de Ximo? ¿Qué pregunta?, — decía Pepe—. Te lo explicaré; estaba diciendo que tu agujero de mierda es muy apretado; sí... ¡Se sorprendió! Parecías tan natural chupándole la polla que pensó que yo había estado mintiendo cuando le dije que eras un todo sexy, sexy, de los de puta madre. Sentí que sus mejillas se llenaban de sangre. Y no fue el golpeteo en mi puerta trasera. Fue el placentero y ligeramente humillante conocimiento de que, en efecto, sí que era un top alpha. Sólo que no aquí y no ahora. — Acabo de decirle que normalmente pierdes el control con las pollas negras y gordas, —dijo Pepe animosamente. Como si fuera un hecho reconocido como el sol que sale por el este. El sol salía por el este y yo era una zorra para pollas negras y gordas. Yo no podía pensar que podría tirar más de la cadena, pero descubrí que sí podía, que tenía más posibilidades, más facultades. Esta vez era un rubor de cuerpo entero. Me calenté, tiré atrás mi cadera y apreté violentamente mi agujero. — ¿Te ...
... sientes como un top sexy ahora, semental?, — susurró Pepe a mi oído. Luego deslizó tres dedos en mi boca floja. Otra puñalada de Ximo y los dedos de Pepe se fueron profundos en mi boca. Para mi sorpresa, no me ahogué. Pepe sonreía. — Veo que tu reflejo nauseabundo está domesticado, —dijo, moviendo los dedos y empujándolos más profundamente— Demasiada polla te hará eso... ¡Chico superior! Ahora responde a mi pregunta. Sacudió mi cabeza de lado a lado, babeando profusamente en la mano de Pepe. —¡No lo escuché!, —la voz de Pepe fue cortada, y las pocas defensas que me quedaban se derrumbaron. Tenía mi boca llena de dedos y agujero anal lleno de polla y respondí lo mejor que pude: — Naaggrh… Bozrhom broef… La sonrisa permanente de Pepe, que normalmente está vacía, no estaba allí. Sus dientes brillaban como colmillos en un lobo hambriento. — ¡Ximo no puede oírte, amigo! — Naaggrh… Bozrhom broef…, —respondí. — No es lo suficientemente fuerte, Santi, para que te oiga, —dijo Pepe, moviendo los dedos, para que yo hiciera gárgaras. En ese momento Ximo se enterró del todo dentro de mí, levantó una de sus piernas y giró su enorme polla en su agujero estirado. Las luces explotaron detrás de mis ojo, mientras Pepe me quitaba los dedos de la boca. Grité con toda la fuerza de mis pulmones: — ¡¡Soy un maricón pasivo!!, ¡soy receptor de pollas!, —mientras mi polla lanzaba una enorme carga de esperma sobre mí mismo encima del sofá y mi cuerpo se doblaba hacia ...