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El ginecólogo de la familia
Fecha: 25/04/2023, Categorías: Incesto Autor: Ulpidio_Vega, Fuente: CuentoRelatos
... camilla se apoyó con las dos manos separó las piernas y me dijo. “A veces me duele cuando me cogen por el culo”. La pija se me puso tiesa al instante y se me marcaba en el guardapolvo. Me paré detrás de ella y con las manos le separé un poco más las piernas. Tenía los muslos suaves y un vello apenas imperceptible. Le levanté un poco el vestido y su culo quedó al descubierto. Era un espectáculo. “Te voy a revisar, vos decime si te duele y yo paro”. Unté uno de mis dedos en una de las cremas lubricantes que tenía a mano y lentamente empecé a meterle el dedo en el culo. Ella gemía y apretaba los cachetes del culo cuando sentía que mi dedo estaba a punto de entrar y lo aflojaba cuando lo sentía adentro. Con la otra mano le empecé a manotear las tetas y cuando le pellizqué los pezones su culo se dilató instantáneamente. Puse un poco más de lubricante y le metí otro dedo más y soltó un grito que me puso más dura que antes la pija. Mientras le estimulaba el agujerito del orto saqué mi pija y la cubrí de lubricante. “Si te duele me decís y probamos otra técnica” le dije cuando apoyé la cabeza en su flor dilatada y caliente. Con los tacos, su culo había quedado en posición ideal para mi ...
... pija y cuando sentí que la cabeza había entrado y ella empezaba a gemir como una loca le di un empujoncito suave hasta quedar con el miembro clavado hasta el fondo y mi sobrina gimiendo como una loca. Estuvimos bombeando unos cuantos minutos. Yo quería parar para no eyacular tan pronto pero no pude resistir. “Llénamelo de leche tío, quiero que chorreen las piernas, enterrámela más hasta el fondo, quiero sentirla toda adentro y empezó a bombear hasta que sintió mi chorro caliente en sus entrañas. “Que rico tío, sabía que me ibas a curar”. Me dijo sin sacarse la pija del culo. Con un movimiento suave se arrodillo y empezó a chupármela. “Además de putita, soy chanchita”, me dijo y logro que se me pusiera otra vez tiesa y erecta. Tengo una pija ancha y apenas le entraba hasta el fondo cuando la erección era plena. La levanté de los hombros y la acosté en la camilla y empecé a cogérmela hasta que sentí que llegaba al orgasmo por los temblores, los gemidos y esa relajación posterior de los orgasmos. “Dámela en la boca”, me imploró. “Quiero tomártela toda como en el baño” y le llené la boca de leche. “Qué rica leche tenés tío, me vuelve loca, tenía razón Yanina, sos especial con la familia”.