-
Haciendo ejercicio con mi madre
Fecha: 25/04/2023, Categorías: Incesto Autor: Aldebaran, Fuente: CuentoRelatos
Desde que mi madre se divorció, empezó a cuidarse. Dejó de comer comida basura, bueno no basura exactamente, pero sin con muchas calorías y adelgazó diez kilos. Antes estaba fondona y ahora tiene un tipazo de modelo. Recuerdo que cuando bajábamos a la playa, pese a sus kilos de más, se empeñaba en ponerse bikinis de colores, digamos un poco fluorescentes. Me acuerdo que pensaba que cuando mis padres follaran, mi padre tendría que soportar sus carnes botando sobre él. Ahora como digo tiene un cuerpazo, y lo peor es que quiere contagiarme su obsesión por el peso a mí. Me regaña cuando me ve comer bollos, chocolate o cualquier otra cosa con “excesivas calorías” como dice ella. Así que hace poco, como estoy sin trabajo, me ha inscrito al gimnasio al que va ella. El primer día no tenía ninguna gana de acompañarla, la verdad. Pensaba en que tendría que estar aguantando cotilleos de marujas y demás. Las expectativas estaban por los suelos. Mi madre me animó al verme con mala cara y me dijo que lo pasaríamos bien haciendo ejercicio y que yo además perdería unos kilillos. Llegamos al gimnasio y nos separamos en los vestuarios para cambiarnos de ropa. La verdad es que nunca me había dado morbo ver a mi madre desnuda, aunque en poco tiempo eso iba a cambiar. Nos dirigimos a la zona de cardio. Allí me presentó a Claudia, una compañera de ejercicios que había conocido en el gimnasio. -Este es mi hijo Carlos. Me presentó. Quiero que pierda unos kilillos y como ...
... ahora no tiene trabajo le he inscrito conmigo. Nos dimos los dos besos de rigor y nos subimos a las bicis estáticas. La verdad es que estaban bastante bien porque tenían respaldo y así podías estar sentado tranquilamente mientras pedaleabas. Mi madre me había puesto que la bicicleta no pusiera mucha resistencia por ser la primera vez. Ella se puso en la de al lado y Claudia enfrente nuestro, en la elíptica. Claudia llevaba puesta una camiseta de tirantes rosa ceñida. Un pantalón muy ceñido marcaba sus curvas. Mi madre tiene 47 años y ella debía de tener unos 50 o así. La verdad es que estaba muy buena para su edad. Me estaba poniendo nervioso porque mientras pedaleaba, ella estaba enfrente nuestro subiendo y bajando en la elíptica y sus tetas moviéndose a ese ritmo y con el sudor. Los pezones se le marcaban y la verdad, no sé si las tenía operadas porque no se le caían para nada y estaba claro que no llevaba sujetador. Y a su edad eso era bastante difícil. Que no se le cayeran claro, porque a mi madre si se le caían un poco. Después de terminar en la bici, mi madre me propuso pasar a la cinta de correr. -Empezaremos andando, me dijo con una sonrisa y luego ya seguiremos corriendo. -Es demasiado esfuerzo mamá. Estoy hecho polvo con la bici. -Tu tranquilo. Hoy solo andarás. Comenzamos en la cinta y para entonces Claudia subía y bajaba con más ritmo aún en la elíptica. Aunque estábamos algo separados no le quitaba ojo de encima. Nunca me habían gustado ...