-
Haciendo ejercicio con mi madre
Fecha: 25/04/2023, Categorías: Incesto Autor: Aldebaran, Fuente: CuentoRelatos
... las maduras, pero me estaba poniendo muy cachondo. Notaba una erección que crecía bajo mi pantalón. No iba a poder seguir así por lo que cogí mi toalla, disimulé secándome el sudor y le dije a mi madre que tenía que bajar, que me estaba dando mucho calor. Mi madre paciente, puso las piernas a ambos lados de su cinta mientras esta seguía corriendo y tocó los botones de la mía hasta pararla. -Gracias mamá. Necesito refrescarme. Me fui derecho al vestuario, me desnudé y sin que nadie me viera la erección, me di una ducha bien fría hasta que mi polla recuperó su tamaño normal. Cuando salí, mi madre estaba terminando. Me dijo que por hoy era suficiente y nos despedimos de Claudia. Al salir del gimnasio le pregunté por la edad de Claudia. Le había comentado a mi madre sin cortarme que ella tenía un buen par de tetas para su edad y que si serian operadas. -¿Cuántos años crees que tiene? -50, le dije. -51, tiene 51, me contestó mi madre. -Entonces son operadas sin duda. Pero están muy bien. -¿Eso significa que no te gustan las tetas de tu madre? Me dijo poniendo cara de pena. -Claro que me gustan mamá... me di cuenta de que había metido la pata pero ella se rio como si nada. -Ja,ja,ja,ja. -Bueno, intenté arreglarlo, a quién debían de gustarle era a papá... Siguió riendo hasta que llegamos a casa. Menos mal que no le dio importancia. Los siguientes días volvimos al gimnasio y allí estaba Claudia con sus ejercicios. Aunque siempre que ...
... la veíamos estaba subida a la elíptica, parecía que no hiciese otra cosa. Empezamos con la bici, luego la cinta y por ultimo pasábamos a la máquina de remo. Yo para entonces ya estaba empalmado, así que con la excusa del sudor me daba una ducha, pero unos días atrás había empezado a meneármela en la ducha. Afortunadamente, eras duchas individuales, con su separación entre ellas, por lo que podía desahogarme sin que nadie me viera. Eyaculaba varios chorros que salpicaban contra la puerta de la ducha. Estaba tan caliente que seguía meneándomela después de haberlo soltado todo. Como la alcachofa de la ducha era fija, tenía que apañármelas para que se fuera todo el semen de la puerta haciendo salpicaduras con las manos. Ya recuperado del orgasmo, me secaba bien y me volvía a poner la ropa de gimnasia y a volver. No creía que mi madre sospechara algo, era demasiado inocente en esos temas y estoy seguro de que no sabía que su hijo se le meneaba, ni siquiera en casa. Un día al volver a la cinta, mi madre me dijo que Claudia trabajaba en recursos humanos de una multinacional y que cómo le había contado que estaba sin trabajo, me comentaba que podría acudir a una entrevista de trabajo para conocerme mejor y ver si podría encontrarme algo. Sacó una tarjeta que llevaba en la bolsa de deporte después de salir del vestuario y me dijo que si me venía bien, al día siguiente a las 9 me vería para hacerme la entrevista. Mi madre contestó que si por mi y nos despedimos de ...