1. Mi querido suegro


    Fecha: 04/05/2023, Categorías: Incesto Autor: Sophia, Fuente: CuentoRelatos

    Mi nombre es Trinidad, aunque me llaman Trini, tengo 22 años, casada y un hijo de meses.
    
    Me casé a los veinte, mis amigas me decían que era muy joven para contraer matrimonio, pero estaba muy enamorada para evitarlo.
    
    Mi esposo se llama Alex tiene 27, y fue con el primer hombre que tuve relaciones sexuales, fue quien me desfloró, aunque admito que no fue algo para relatar.
    
    Lo quiero, tenemos relaciones dos o tres veces por semana, pero noto que se ha convertido en algo bastante rutinario. No he llegado a tener un buen sexo, pero bueno, con el pasar de los anos mejorara.
    
    Me olvida decir que vivimos con mi suegro, muy buen hombre, llamado Ricardo de unos 55 años más o menos, viudo de hace bastante tiempo, pero realmente nuestra convivencia es muy buena. Y ahora con la llegada de su nieto Manu, esta enloquecido, parece que ha rejuvenecido.
    
    Mientras mi esposo se va a trabajar el me hace compañía, tiene un buen retiro que hace que esté buena parte del día en casa, por lo general sale de noche con sus amigos o con alguna que otra mujer. En realidad en este último periodo a partir de mi licencia por maternidad, fue donde la relación con mi suegro se fue acrecentando.
    
    Cuando en un principio amamantaba a mi hijo, mi suegro a veces observaba como alimentaba a su nieto, situación que me ponía algo tensa, pero no le decía nada para no afectarlo.
    
    Un día me pregunta:
    
    “Te molesta que mire cuando le das de tomar a mi nietito?”
    
    “No para nada Ricardo, además ...
    ... conversamos y me es más llevadero”
    
    Pero si bien me iba acostumbrando a tenerlo cerca mientras lo hacía, nunca deje ver mis pechos, que por cierto estaban algo voluminosos. Nuestra vida transcurría si bien de una manera bastante rutinaria admito que era feliz con esa convivencia, además mis charlas con mi suegro se iban incrementando día a día.
    
    Los días iban transcurriendo y poco a poco me fui acostumbrando a tenerlo a Ricardo frente a mí, mientras amamantaba a su nieto, que más de una vez se lo entregaba para que hiciese sus “provechitos” después de su alimentación. Por supuesto que en ningún momento pensé al punto que podría haber algo entre nosotros.
    
    Una tarde después de dar la teta a mi hijo, se lo entregué a mi suegro como lo hacía habitualmente, pero no presté atención que mi blusa estaba bastante desabrochada, así que uno de mis pechos quedó al aire al producir el traspaso del bebe.
    
    Algo ruborizada, solo atiné a taparme mientras le decía
    
    “Perdón”
    
    “Todo lo contrario, fue algo muy bello que has obsequiado a mis ojos” me contesta con una sonrisa.
    
    “Bueno entonces gracias por la galantería”
    
    Realmente me puso contenta su respuesta, a veces esas contestaciones, hacían que día a día, lo quisiese más. No me canso de decir que es una muy buena persona, en ningún momento había malas intenciones en sus palabras, ni dichos de doble sentido. En ese último mes se fue gestando una linda amistad. A veces pensaba que en menos de dos meses, mi licencia por maternidad ...
«1234...7»