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Cómo descubrí que soy un poco puta
Fecha: 05/05/2023, Categorías: Confesiones Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... tacón del mismo color y un colgante de plata que me caía y se perdía entre mis pechos; me encantaba como me quedaba aquel conjunto, pero lo mejor de todo era que el vestido era lo suficientemente corto y el doblez inferior estaba un poco subido por la parte delantera, por lo que mostraba de manera generosa mis largas piernas pero sin pasarme, tan solo tenía que ir con algo de cuidado cuando me sentaba para no ir enseñándolo todo. Ir de fiesta con aquel vestido era una declaración de intenciones en toda regla y un juego constante con las miradas de los chicos, me hacía sentir deseada y juguetona. Al vernos todas, nos abrazamos como locas y nos dimos varios besos, estábamos todas despampanantes; la mayoría de nosotras, salvo Carmen, estábamos solteras y esa noche había guerra, se notaba. Nuestro grupo de amigas se componía de 6 chicas, todas españolas salvo una, precisamente Carmen, que era nacida en Inglaterra, en Wessex, pero hija de padre español y madre argentina, por lo que era como el resto de la troupe. El resto del grupo lo componíamos Isabel, una profesora de pilates que trabajaba en una gran cadena de centros deportivos del país, María, la que estaba coqueteando con el guaperas de ojos azules Chris, que era profesora de Secundaria de español en un instituto de la City, Raquel, una muchacha hija de padres bien que no trabajaba y se dedicaba por completo a la vida contemplativa, la muy puta había escrito un libro de poemas e iba de cultureta por la vida, ...
... mientras que las demás teníamos que currárnoslo duro, Susana, que había llegado apenas hacía un año a Londres buscando trabajo como publicista, pero se había quedado como cajera en una cadena de ropa muy famosa española y yo misma, como María, era también profesora de Secundaria en un instituto privado de Londres, en mi caso, impartía clases de español y de economía. Allí estábamos todas, en el Pub, tomándonos unas pintas de cerveza y contándonos como había ido la semana, los cotilleos de Chris, lo capullo que habían sido los jefes de Susana al despedirla o la movida que había tenido yo en el instituto cuando un chaval me había tirado una goma en el escote. Risas, en general, aquel grupo no era perfecto, pero eran mis amigas y había que quererlas. Cuando llevábamos un rato, apareció Raúl con Chris y un par de amigos más, iban vestidos de un modo un tanto casual en comparación con nosotras, pero se notaba que se habían arreglado de un modo un tanto desenfadado. Desde el principio, Raúl estuvo super atento a mí, fui la primera persona a la que saludo y sus ojos me disfrutaron de manera golosa, sí, Raúl me deseaba fuertemente, podía notarlo por como me hablaba, por como me miraba, sus comentarios, por el contrario, siempre eran correctos y no se pasaban en ningún momento de la raya, se cuidaba bastante en salud y aquello me ponía un tanto nerviosa, pero bueno, la noche era larga, iríamos viendo que tal. Tras un rato de estar charlando y después de tomar un par de pintas ...