1. Mientras mi novio duerme (Parte 1)


    Fecha: 08/05/2023, Categorías: Incesto Autor: NinfaCamila, Fuente: CuentoRelatos

    ... rodeaban, como apresándome. Su torso ejercitado se sentía en mi espalda. Sus piernas duras, que habrían de estar acostumbradas a incansables cabalgatas, con las rodillas semiflexionada, me instaban a arrinconarme contra la reja de metal. Y su pelvis se hincaba en mi trasero, haciéndome sentir el enorme bulto que escondía el pantalón, un bulto que ya estaba semierecto, y que se endurecía más y más a cada segundo que pasaba.
    
    Quedé apretada, viendo la ciudad oscura. Muy lejos se veían personas caminar por las calles, pero ninguna parecía darse cuenta del espectáculo que comenzaba a desarrollarse en el décimo piso del edificio de mi novio.
    
    Sentí cómo mi pollera se levantaba, lentamente. Sus dedos ya no tacaban mi piel, sino que agarraban la tela y la subían, milímetro a milímetro. Por lo que por un momento sentí que la pollera se levantaba por su propia voluntad, o por la voluntad de mi sexo palpitante, que estaba esperando con ansias ser penetrado.
    
    La cola quedó al aire, sólo cubierta por la diminuta tanga blanca que había elegido para esa noche. Metió el dedo índice por debajo de la tela que se hundía en el trasero, y tironeó hacia abajo, hasta que mi trasero quedó por completo desnudo. Agarró la tanga y yo sentí como hacía un movimiento brusco con el brazo. Al instante siguiente vi como mi prenda íntima caía lentamente al vacío.
    
    A pesar de que ya lo sabía, ese último gesto audaz me terminó de convencer de que quien estaba a punto de poseerme, no era mi novio. ...
    ... Martín jamás haría algo como eso.
    
    β€” ¿Esto también es una prueba? β€” dije, descubriendo que mi voz salía jadeante.
    
    β€” Si β€” Contestó Ezequiel. β€” Quiero saber qué tan zorra es la novia de mi hermano. Aunque ya conozco la respuesta.
    
    β€” Sos un perverso. β€” le dije, mientras escuché el sonido del cierre del pantalón abrirse. β€” cogeme β€” dije después β€” cogeme mientras mi novio duerme.
    
    Separé más las piernas y sentí la enorme cabeza arrimarse a mi sexo. Él empujó un poco y el glande me penetró, haciéndome abrir los ojos por el placer y el dolor que me causaba. Luego empujó más, y el tronco se hundió deliciosamente en mí. Me acariciaba las tetas mientras embestía en mi conchita mojada una y otra vez. Yo giré mi cabeza, y me comió la boca, inundándome de nuevo con su sabor a cerveza y a traición.
    
    No sé cuánto tiempo estuvimos copulando al aire libre. Pero él seguía duro como una roca, e increíblemente, yo acabé al cabo de unos minutos. Me corrí y mis fluidos bañaron su pija incansable. Mi vista se distoricionó, y las luces de la ciudad se mezclaron con las de las estrellas, y me sentí volando en un inmenso cielo de éxtasis. Y mi cuñado no paró de embestir hasta que me hizo acabar otra vez.
    
    β€” No puedo creer lo bien que cogés. β€” le dije, felicitándolo.
    
    β€” Y vos sos una yegua hermosa, pero todavía no cabo mamita, y tenemos que apurarnos, Martín se puede despertar en cualquier momento. β€” me dijo, susurrando, alternando sus palabras con besos en mi boca y cuello.
    
    β€” Martín ...