1. La visita


    Fecha: 19/05/2023, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    Desde que mi madre me dijo que iría a pasar el verano con mi tío, sentí un regocijo interior que inundaba todo cuanto hacía por esos días. Prácticamente contaba los días que me quedaban por marchar a diario. La última vez que lo había visitado fue cuando yo tenía apenas siete años y ya por aquel entonces sentía una atracción por él fuera de lo normal. Mi tío es un hombre alto, fuerte, moreno y guapo. Su aspecto es varonil, de esos hombres que te dan la impresión de que son capaces de protegerte ante cualquier problema que tengas en la vida. Es viudo, mi tía murió muy joven, apenas tenía ventisiete cuando cogió una enfermedad incurable. Marcelo, que es como se llama mi tío, quedó destrozado, pero poco a poco rehizo su vida y, aunque no volvió a casarse tuvo al parecer, porque es lo que decían mis padres, bastantes mujeres. Pero ninguna en plan serio. Mi tío Marcelo tiene ahora treinta y siete años. Pero contaré mi estancia porque necesito escribirla y que los demás sepan lo que llevo dentro sin contar a nadie en real.
    
    Nada más llegar a la estación de autobuses comencé a mirar por la ventana para ver si veía a mi tío. Unos chicos pesados que estaban justo detrás de mi asiento no me dejaban de preguntar cosas, ellos iban de vacaciones y al parecer les había gustado mi pantaloncito corto y mis short de tirantas, se les iban los ojos a mis pechos. Pero no les hice ni caso. Bajé del bus y cogí mi bolso. Antes de buscar con la mirada de nuevo a mi tío uno de los chicos se ...
    ... dirigió a mí con los otros chicos detrás de él sonriendo.
    
    - Al menos podrias decirnos dónde te vas a hospedar. Podríamos quedar para ir a la playa algún día. -Me dijo acercandose a mí.
    
    - Pues el problema es que a lo mejor ni me quedo aquí sabes, en un principio estaré con mi novio y luego nos iremos. -Contesté mientras me daba la vuelta y caminaba en sentido contrario.
    
    - Vaya, o sea que tienes quien te espera...una pena verdad colegas.
    
    - Una pena si, pero ella viene conmigo. -contestó una voz grave a un lado de mí, que recordé al instante.
    
    - Tío Marcelo! -me abalancé sobre él dejando el bolso en el suelo.
    
    - Esta bien, pues si algún día te apetece salir de fiesta...quizás nos veamos en la playa. -insistió el chico contrariado.
    
    - Si, si...está bien.
    
    Pero no le hice más caso. Mi tío estaba increible. Al sentir su pecho sobre mí sentí como mis pezones se endurecieron, por momentos creí que se daría cuenta pero a la vez me daba igual. Cogió mi bolso y me agarró con su mano. Noté su fuerza al instante, sentí que estaba indefensa ante aquel hombre tan varonil, tan excitante. Mientras fuimos en su coche no paré de hablar, me puse de lado en el coche y el sonreía viéndome tan contenta. Le contaba cosas de su hermano, es decir mi padre, y de mi madre. De la universidad que iba a comenzar y de mis amigas y yo que sé de cuantas cosas más le hablaba, porque la verdad es que creo que le contaba tantas cosas por los nervios que tenía. No pude evitar en más de una ocasión ...
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