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La visita
Fecha: 19/05/2023, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... mirar su entrepierna, tras aquellos pantalones pude notar su abultado paquete. Y entonces volví a recordar lo que desde niña llevaba grabado en mi mente. La primera vez que vi la polla de un hombre fue la de mi tío, fue en la ducha, él jamás cerraba la puerta al ducharse y creo que hasta mi madre le vio en más de una ocasión en pelotas. Yo, la primera vez que lo vi me quedó sorprendida por el tamaño de aquella polla. No pensaba que un hombre pudiera tener eso tan grande. Luego, más adelante vi también la de mi padre en la ducha, la de amigos pasajeros, un par de novios que tuve y por supuesto por peliculas o internet. Pero como la de mi tío en real nunca. Y la tenía como fantasías sexuales en solitario en más de una ocasión. Al llegar al ático mi tío me dijo dónde tenía mi cuarto, lo había preparado todo para mí. Hasta un portatil y música para escuchar. El ático lo había comprado no hacía mucho tiempo. Al parecer le iba muy bien la vida, porque tenía varias propiedades compradas ya por la costa del sol. La terraza era increible, grande y se veía todo el mar enfrente, con la playa en todo su explendor. Pregunté si podía tomar el sol y aprovechar aquel maravilloso día a tope. - Claro, jajaja, pero mujer, si vas a tener tiempo de sobra de tomar el sol. Otra cosa no pero sol, vas a tener de sobra. Yo bajaré a comprar algunas cosas que necesito. Cristina estás en tú casa, si quieres tomar algo ahí tienes un minibar. Hay de todo y no seré yo quien te diga lo que debes ...
... beber o no...ya eres mayor de edad verdad preciosa? -dijo clavando su mirada sin reparo alguno sobre mis pechos. - Si, claro tío. No te preocupes...yo tomaré algo si. -contesté un tanto cortada por su descaro. Al irse fui al cuarto, me desnudé y me puse el bikini que había traído. Mi madre me reprochó que era demasiado atrevido. Apenas te tapa hija, solía decirme. Pero a mí me encantaba. Después fui al balcón y allí me embadurné de protección solar y me tumbé después de haberme preparado un martini. Comencé a pensar lo tonta que había sido poniendome así de nerviosa cuando mi tío miró mi escote. Pero si es lo que siempre has deseado, dije para mí misma en voz alta. Tomé un trago y decidí que no iba a volver a sentirme así, no debe de notar que soy una tonta chiquilla aún. Un cuarto de hora después más o menos llegó mi tío. - Hola, ya estoy aquí. - Estoy aquí tío...en el balcón. - Ok, enseguida te acompaño Cristina, dame un segundo. Bebí un buen trago de la copa, me coloqué mis gafas de sol y eché mi cuerpo hacia atrás esperando ver la cara de mi tío al verme. Salió con una toalla blanca puesta en su cintura. Me quedé sorprendida -joder que bueno está, pensé al instante. - Me he vuelto a duchar, aquí te puedes estar duchando todo el día, que enseguida tienes calor otra vez y eso que hoy no es de los días más calurosos. -dijo mientras se ponía una copa y sin haberme visto aún. Pero mientras seguía hablando a la vez que se echaba hielo se giró y se quedó ...