-
La visita
Fecha: 19/05/2023, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... separe y se la meneé hasta llenar mi cara de su leche deliciosa y caliente. Era una declaración de que estaba dispuesta a todo una vez más. Era su segunda vez que se corría y pareció como si fuese aún más la cantidad de su licor la que me dio como premio. Pero como poseido por un demonio, mi tío no quiso parar y empezó a decir cosas obscenas y a perder el control por completo conmigo, que no hizo otra cosa más que ponerme aún más loca de lo que ya estaba. - Ven aquí puta...ahora me toca a mí. Te voy a reventar de placer pequeña. Joder, ven aquí te he dicho puta zorra! -dijo gritando a la vez que me daba la vuelta y me azotaba mis nalgas con fuerza. Allí de pie tras de mí. La verdad es que no sentí miedo, me gustó que me azotase así de fuerte, mientras daba tiempo a su polla a ponerse otra vez dura y gorda. Seguía diciendome cosas guarras y a mi me ponía cada vez más loca. - Vamos perra, te voy a follar duro, seguro que ningún niñato te ha follado como un hombre jamás, ahora vas a ver la diferencia de follar con un niño a la de follar con un hombre. Y su polla comenzó a follarme. No sé cómo explicar lo que sentí, su polla me hacía daño, a pesar de estar mojada entera, pero era grande, gorda, dura y parecía querer desgarrarme. Me folló sin contemplaciones, la metió dentro y sus embestidas hicieron que gritara como una perra en celo. No paraba, cada vez lo hacía con más fuerza a la vez que me azotaba sin reparo alguno. Me corrí como jamás lo había hecho, ...
... gritando tanto que mi tío me puso su mano sobre mi boca para atenuar el ruido. Pero el muy cabrón no paró, siguió follándome más despacio, hasta que vio que mis convulsiones habían menguado, pero no así mis gemidos por las nuevas embestidas. En ese momento sacó su polla y empezó a meterla por mi culo, joder sólo lo había hecho una vez por ahí, pero fue con mi novio que tenía una polla de unos trece centímentros, nada que ver con la enorme verga de ventiseis de mi tío y además gorda...grité si, grité descosolada, lloré, me dolía, me dolía mucho...me dolía, me gustaba, me dolía...me gustaba....Mi tío no quiso parar cuándo me vio llorar, me folló sin compasión y sabía como hacerlo tan bien, que acabé volviéndome loca de gusto. Pensaba que ya lo había hecho por atrás, pero hasta ese día no sabía lo que era que te follasen por el culo de verdad. A decir verdad desde esa primera vez, me volví adicta al sexo anal. Mi tío soltó por tercera vez su esperma, esta vez en mi culo. Noté su delicioso calor, fue como un bálsamo, una delicia que acabó por rendirnos a los dos. No sé las veces que tuve orgasmo, no lo sé de verdad. Yo creo que al menos en cuatro ocasiones me corrí aquella primera vez, porque incluso cuándo le hice la paja en el balcón, creo que llegué a tener uno. A partir de aquel primer día, no paramos de follar. Cuándo hablaba con mi madre por teléfono le decía que al tío apenas lo veía. Que yo iba a la playa con las amigas y esas cosas. Pero que estaba muy a gusto. Mi tío ...