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El Elegido, iniciación y bautismo
Fecha: 20/05/2023, Categorías: Confesiones Autor: Lobo Feroz, Fuente: CuentoRelatos
... mano, siente como la tiene bien dura.. -Hmmm que buena está –dice Debb- Está buena… vengan a probarlo. -Chicas es mi marido, pero también es un hombre y como pueden apreciar la tiene gorda y bien dura. –mirando a Me dice: - Eres el hombre, el Elegido del M, no necesitas permiso para tomar lo que te es tuyo. - Sí!!! -a coro- somos las putis del M, bueno, somos tuyas señor, somos mujeres de servicio, a tu servicio –explica B. La desnudez reina y domina las emociones, Debb dice que necesita saber porque B considera que Ma, la esposa de Me es su Diosa. Ahí mismo y sin más explicaciones Ma se dispone a comer la conchita de B ante las miradas del resto. Ambas mujeres se trenzan en apabullante espectáculo lésbico, desde lamidas y mamadas de vagina hasta la furiosa “tijera” con una verga de silicona de dos cabezas que las conecta en el fragor de la movida sexual. Las mujeres ofrecen el espectáculo gozoso de una “relación de almejas” a pleno fragor. Ambas mujeres conocen muy bien el efecto de controlar y retener el orgasmo, demorarlo es parte de las normas impuestas por el Maestro, que permite potenciar la energía femenina para extender el jugueteo sexual por largo tiempo. Retener la energía y no venirse al primer atisbo de que asoma el orgasmo favorece y potencia seguir el juego del erotismo a full sin decaer en la vehemencia del placer sexual y dejarse naufragar en el orgasmo en el momento supremo, donde todos han sido satisfechos a pleno este es abc, condición ...
... sine qua non del inicio de la “domesticación” de la puti. Mientras B y Ma siguen trenzadas en el fragor de una relación sexual que debían desde antes de esta maldita pandemia, ahora están saciando esa abstinencia demorada desde hace tanto tiempo. L y Debb no paran de apretarse los pechos, frotarse las vaginas para poder sofrenar la calentura que les ha contagiado la furibunda relación de las dos hembras en acción. L y Me son conocidos desde antes, por eso entiende la indicación de Ma cuando le indica que vaya sobre su hombre. L y Debb se le sientan una a cada lado de Me, mientras acarician la prodigiosa erección que late deseo, las manos de las mujeres frotan y masturban el miembro del hombre que no para de gemir. La embarazadísima Mo aguarda su momento, las putis le sacuden la verga, se acerca reptando por el piso hasta colocarse entre las piernas, deja que le acomoden la pija en la boca, ésta se pierde dentro de la ansiedad bucal de Mo, que se dedica a prodigarle una soberana mamada de poronga, sólo hasta el límite de poder controlar la explosión de semen. Las putis son experimentadas en darle servicio al hombre, saben llevarlo y sofrenar las emociones del macho para no excederse, conocen la técnica de controlar y demorar, ralentizando y apretando la base de la pija pueden yugular el momento supremo de excitación evitando una eyaculación inoportuna, necesitan llevarlo al máximo del placer, que esa primera sesión se sexo fuera especial hasta dejarlo “con sabor a ...