1. El Elegido, iniciación y bautismo


    Fecha: 20/05/2023, Categorías: Confesiones Autor: Lobo Feroz, Fuente: CuentoRelatos

    ... poco”.
    
    Mo le dejó la pija chorreando hilos de saliva, bien excitado y deseando actividad, L que lo conoce cuando está como una caldera, cede el turno a Debb, la novata de la familia. Mo le pone la boca para engullir la verga, dejándolo listo para el avance, una breve pero intensa mamada y se pone de pie y avanza la pelvis, ofrece el aromático jugo de su vagina para que el hombre tenga el primer acercamiento con su sexo. El hombre se abraza a sus nalgas y le come la conchita, frotando sus labios y nariz en la pecera inundada de mar y deseo.
    
    Debb se la quita de las fauces del caníbal, se retira del abrazo para comerle la boca y limpiarla de los jugos que robó de su sexo.
    
    Es tiempo de darse el gusto de probar al Elegido del Maestro, se colocó ahorcajada sobre las piernas del hombre, separa los vellos púbicos, acomoda la poronga en la entrada de su vagina y se deja deslizar rodeando con la jugosa conchita la estaca de carne, se abraza al cuello y le ofrece la mamada de tetas mientras comienza a danzar y balancearse con la erección a pleno dentro de su jugosa carne. El hombre acompaña la evolución de la joven hembra, mientras ella se eleva sal máximo el hombre espera el descenso para elevar su pelvis y producir el encuentro profundo y salvaje de empalar a la joven hembra.
    
    Los gemidos de la pareja se confunden con los gemidos agónicos de su esposa y B llegando a un delicioso orgasmo. Las otras dos mujeres se prodigan en una incipiente relación lésbica.
    
    Como en el ...
    ... Antón Pirulero, cada quién atiende a su juego, se han formado tres parejas, tres emociones y acciones van buscando satisfacerse. Las primeras en entregarse a un momento de relax por haber llegado al orgasmo son Ma y B, que descansan de la emoción de un encuentro tan deseado, Mo y L siguen en el fragor de la penetración anal. Mo colocada en cuatro sobre la alfombra recibe el embate de L que se ha colocado el strapless y le está dando con vehemencia por el ano.
    
    Ajenos a la realidad de los vecinos Debb sigue empalándose en la verga de Me, enterrándose hasta más allá de lo posible, saltando sobre la verga del hombre, produciendo un mundo de sensaciones, haciendo que su actividad disminuya la actuación del hombre pueda demorarse más. Me la hace desmontar, colocar de rodillas sobre el sofá, aferrada al respaldo del mismo aguante los furibundos embates del embravecido macho. Me limpia con su camisa el exceso se flujo vaginal, quiere sentir más intensa la fricción de los genitales. El bombeo se produce imperioso e incesante, tomándola con fuerza de los hombros empuja y empuja la poronga bien a fondo.
    
    Debb conoce y disfruta, como todas, el juego de la dominación, se mueve y agita simulando quitárselo de encima, invitación a dominarla, a someterla. El hombre entiende y acepta que las nalgadas son indispensables como estímulo de goce, la penetración intensa y las nalgadas enrojecidas por el castigo suman excitación, tomada de los cabellos, volcado sobre su espalda los chupones en el ...
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