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El Elegido, iniciación y bautismo
Fecha: 20/05/2023, Categorías: Confesiones Autor: Lobo Feroz, Fuente: CuentoRelatos
... cuello y las mordidas en la nuca sazonan el tremendo polvazo de bienvenida a la comunidad. El polvo comienza a tomar contundencia en las formas y modos de abrazar y contener a la joven ardiente, las acciones tan vehementes se roban la atención de las vecinas, todas la miradas están puestas en esta pareja, Me disfruta penetrar de modo salvaje a su joven partenaire y ella ser objeto, dominada por un señor maduro que le abre la conchita con su verga bien gordota. Los tiempos de la calentura hicieron mella en los cuerpos de la pareja, ella no puede soportar los latidos crecientes de un orgasmo imposible de dominar, se está dejando llevar por las ondas de la calentura para naufragar en las aguas del orgasmo tan temido, pero nunca sin el permiso de su señor. El hombre autoriza, Debb puede subirse al tobogán y dejarse deslizar a las delicias del orgasmo. Casi en simultáneo Me tampoco puede dominar los acuciantes latidos de los testículos que exigen la vía de escapa de la oleada de semen que puga por alcanzar la libertad. La incipiente eyaculación comienza a recorrer el camino hacia el final feliz. –Donde me vengo? -fue el gemido urgente del hombre enterrado en el fondo de Debb. El Maestro nunca hubiera preguntado, el Elegido, como es su primera acción no reparó en el detalle de que el amo “nunca pide permiso”. Se produjo un instante de silencio que le pareció eterno, luego con un hilo de voz Debb pudo manifestar: -Hmm, dentro, dentro, dentro, el Maestro nunca nos ...
... pregunta qué hacer. Casi no existió el espacio entre la concesión del permiso y la explosión de esperma del macho. Gemido gutural del hombre cuando libera sus energías íntimas, la eyaculación, directa y profusa dentro del chocho de la joven hembra. Siguieron los latidos de la verga mientras lanza los últimos chorros de semen. –No te salgas, no te salgas, sigue dentro, queda déjame sentir tus latidos hasta el final… El hombre quedó enterrado, tensionado, apretándose fuertemente con sus rodillas a los muslos de Debb. Su esperma se derramó en la jugosa vagina. Se retiró, despacio del jugoso estuche, L estaba atenta para recoger en su manos el sendero de esperma que comienza a fluir de la vagina, lo mismo hace Debb poniendo su mano para recoger los vestigios de esperma. Ambas mujeres prueban el sabor de la “energía sagrada” del hombre, y se la comparten a todas las putis. -Es el esperma sagrado del Elegido del Maestro no debe ser desperdiciado, por eso nos compartimos la esencia viva del señor, mientras se comparten y lamen de la mano de L, Debb se ocupa de limpiar los vestigios de semen y flujos que brillan en la verga de Me. -Ahora es tiempo de que Me produzca el bautismo de las putis que probaron su sagrado semen –dijo B, asumiendo su condición de reina de la colmena (familia) B tomó la mano del señor Me y lo llevó al baño, de rodillas esperan Debb y L para recibir el bautismo de lluvia dorada que brotará de la poronga del Elegido. El delicioso chorro de la ...