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Muñequita
Fecha: 22/05/2023, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos
... encharcado en la boca. En la posición en que estaba no sé si se miraban, si se tocaban las tetas, o si simplemente me follaban con sus coñitos la polla una y la boca otra. Lo que sé es que pasado un tiempo le metí dos dedos en el coñito a mi muñequita, los saqué llenos de jugos blanquecinos y se los llevé a la boca, mi muñequita los chupó y mi mujer viendo cómo los chupaba se corrió como una loba, diciendo: -¡¡Que cooorrida!! Debió ser por ver su cara de placer y por oír sus gemidos, que mi muñequita, acelerando los movimientos de culo, me llenó la boca de jugos, diciendo: -¡Qué rico, que rico, que rico! ¡¡Qué riiiico!! Al sentir cómo se estremecían y cómo gemían al correrse, me corrí yo dentro de mi esposa. Acabaron casi al mismo tiempo. Mi muñequita le dijo algo al oído a mi esposa. Al momento supe que le había dicho. Mi esposa sacó la polla del coño y me lo puso en la boca. Se lo comí mientras mi leche y sus jugos salían de él. Mi esposa hizo algo que nunca había hecho antes, aparte de la sensual guarrada que estaba haciendo, moverse buscando otro orgasmo. Mi muñequita me montó y comenzó a follarme cómo si el mundo se fuese a acabar. A toda hostia. Ya me lo había dicho, el segundo orgasmo lo alcanzaba en muy poco tiempo... Antes lo alcanzó mi mujer, que se corrió en mi boca jadeando cómo una perra. Acabaron sus jadeos y mi muñequita, agarrando a mi esposa por las tetas, se corrió bañando mi polla de jugos. Mi polla reaccionó llenando su coñito de leche. ...
... Otra vez le habló a mi esposa al oído. Cuando mi esposa quitó su coño de mi boca, mi muñequita puso el suyo, me di sus jugos y mi leche y no paró hasta volverse a correr. La polla no se bajaba ni a tiros, y eso qe me había corrido cómo un león haciendo la paja. Limpié la leche de la sábana con un pañuelo, y me seguí masturbando. Mi esposa se tomó un respiro. Panza arriba nos miraba. Le dije a mi muñequita: -Tócate y dame a chupar tus jugos. -Mámame las tetas primero. Magreé y comí sus maravillosas tetas y besé su boca. Ella se masturbó y no tardó en llegar el chapoteo de sus dedos en los jugos de su coñito. Nos enseñó los dedos pringados de jugos cremosos. Los metió en la boca, lamió y echó la lengua fuera, la besé y le chupé la lengua. Volvió a masturbarse... Cuando sacó los dedos pringados de jugos cremosos, se los puso en los labios a mi esposa. Creí que le iba hacer la cobra, pero mi esposa abrió la boca y le dejó los dedos limpios de jugos. Me puse a mil de nuevo. Le dije a mi muñequita: -Quiero comerte el culo, y follártelo con la punta de mi lengua. Se puso a cuatro patas y le comí y follé el culo con la lengua. Al rato, mi esposa, decidió participar. Me cogió la polla, la chupó y jugó con ella en el ojete de mi muñequita. La paró en la entrada y se la metí. Ella me dijo: -Suaaave, suaaave... ¡Hasta los huevos! Quiero sentir tus huevos rebotar en mi culo cuando lo folles. Poco la follé, ya que mi muñequita, que no parara de tocarse. Se corrió cómo ...