1. Francis


    Fecha: 06/06/2023, Categorías: Gays Autor: campero, Fuente: RelatosEróticos

    ... bragas, rojas al igual que la bata, con un pequeño bulto sobresaliendo. Intenté bajarle las bragas, pero me lo impidió. le quité la bata, besando todo su cuerpo y se cubrió el pubis con sus manos, no dejé de besarlo, lamiendo y arañando suavemente su cuerpo, pero no consintió en que le quitase las bragas, las cuales insistia en cubrir con sus manos.
    
    Se tumbó sobre su espalda con las piernas abiertas sin que sus manos dejaran de cubrir su sexo. Me puse encima de el, sin dejar de besarlo y acariciarlo, con mi polla golpeando sus manos y su entrepierna como buscando algo, entonces, el se quitó las bragas y de nuevo puso las manos sobre su pubis, metió mi polla en el hueco que formaban sus manos y sus ingles, apretandola contra su vientre. Yo; instintivamente, empecé a bombear en aquel hueco, que cada vez notaba más húmedo y caliente, como impregnado de algún pegajoso lubricante.
    
    La pasión me cegaba, Francis no paraba de gemir, moviendo la cabeza de un lado a otro mientras yo besaba con pasión su cuello y su boca, apretando con mis manos su gordito culo; sentí como disfrutaba y me gustó sentir su placer.
    
    Quitó las manos de su pubis, me abrazo y rodeando con sus piernas mi cintura levantó sus caderas. Mi polla resbalo hasta dar con la punta en el divan y como un resorte volvió a subir por la raja de su culo hasta encontrar el hueco donde meterse.
    
    Mi carajo entró entero hasta el fondo, de un golpe, hasta los huevos,e l levantó un poco más más sus caderas. Sentí como mi ...
    ... capullo se hinchaba, el nabo se me puso aún más duro, Francis se estremeció y sus gemidos se convirtieron en gritos de placer. Yo me moría de gusto follandome aquel culo maravilloso. Comencé con un movimiento lento, pero Francis con sus meneos de cadera y gemidos pedía más.
    
    Así lo hice, clavandole el nabo más adentro y más rápido, disfrutando como nunca antes lo había hecho. Aquel culo era un millón de veces mejor que el coño de la mora. Más humedo y caliente y sobre todo más estrecho, sentía que la polla que aunque entraba y salia sin problemas estaba aprisionada dentro de Francis.
    
    En un instante mi curiosidad pudo más que mi pasión y separándome quise ver que me ocultaba Francis con tanto cuidado.
    
    ¡¡¡¡¡Lo descubrí!!!!!
    
    Era un pene minúsculo, más que un pene era un pequeño capullo pegado a su pubis, con dos pequeñas bolitas a los lados todo perfectamente depilado, como su cuerpo. La visión de ese pequeño capullo o más bien clítoris enorme del que no cesaban de salir chorritos de líquido me excitó de tal manera que empujé aún más mi polla dentro de su ojal.
    
    No me pude aguantar. Me corrí como una bestia. Grité como un loco cuando sentí mi leche inundando a borbotones su culo. El; como en una rendición, al sentir mi semen caliente preñando sus entrañas, cerró aún más fuerte sus piernas alrededor de mi cintura, sin dejar de jadear clavando sus dedos en mi espalda.
    
    Era la primera vez que me follaba a un tio. Me gustó mucho y a él también.
    
    Tras unos momentos ...
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