1. Francis


    Fecha: 06/06/2023, Categorías: Gays Autor: campero, Fuente: RelatosEróticos

    ... de tranquilidad en los que, a pesar de no follarlo, con mi polla, todavia dentro de su culo, comencé a hacer un movimiento circular en su interior, tal vez intentando exprimir mis últimas gotas de caldo en sus entrañas. Francis, tranquilo, pero aun gimiendo suavemente no dejó de acariciar mi pelo y mi espalda, buscando mi boca, mordiendo suavemente mis labios, susurrando lo mucho que me quería.
    
    Mi tranca no perdió su rigidez y lentamente comencé a bombear de nuevo. Me excitaba sentir como su culo lleno de leche permitía que mi nabo se deslizara con suavidad e imaginaba mi semen saliendose y chorreando por la raja de su culo.
    
    Pasé mis brazos por detrás de sus piernas, y las puse a lo largo de mi pecho, con brusquedad, forzandolo a abrirse más, las palmas de mis manos fuertes sobre sobre el diván aprisionaron su pequeños brazos y su redondo cuerpo. Mi cuerpo de 17 años, fuerte como una roca del duro trabajo, empezó a moverse entero, como una ola, con el único objetivo de clavar mi tranco todo lo posible en el cuerpo de Francis.
    
    Aumenté mi ritmo consiguiendo que Francis otra vez moviera su cabeza a un lado y otro.
    
    Sus gemidos me ponían cada vez más cachondo, follándomelo con más intensidad, la polla salia completamente de su culo para volver a clavarse de un golpe, cada vez con más fuerza y rapidez. Nunca habia gozado así, sentia como al meterla, cuando el capullo ya estaba dentro, su culo lo apretaba por un instante , y despues lo liberaba para que siguiese hasta ...
    ... el fondo , completamente abierto cuando se la sacaba ,esperando de nuevo la punta de mi tranca para volver a aprisionarla, aquel palpitar me volvio loco de gusto, como Francis. Los dos locos.
    
    En aquel frenesí todos mis sentido se llenaron de placer, el latido de su culo en mi polla lo llenaba todo. No existía nada más.
    
    No sé cómo ni cuándo comenzó a quejarse, los gemidos de placer se convirtieron en quejas que a su vez se convirtieron en pequeños gritos de dolor. ¡¡¡Por favor para!!! ¡¡¡ para por favor!!! no cesaba de repetir entre agudos grititos que intentaba contener. ¡¡¡Córrete y para te lo suplico!!! ¡¡¡me estás destrozando!!!
    
    En mi locura de placer no le entendí, pero como en un despertar; aquellas suplicas, sentir mi polla como una estaca, entrando y saliendo violentamente de su culo, su pequeño cuerpo aprisionado entre mis brazos, aquella sensación de poder y dominio me excitó. Me paré casi en seco y lé clave el nabo lentamentente, dos o tres veces más, inmovil por un momento senti como se me hinchaba la cabeza de la polla en el fondo de su culo. Me corrí otra vez. A chorros. Sin mover el nabo, como si le estuviese regando.
    
    Sin gritar esta vez, con un ronco bramido que me brotó desde muy dentro.
    
    Me quité de encima y me dejé caer a un lado. Exhausto, rendido de placer, relajado, poderoso.
    
    Atrajé a Francis hacia mi , pase mi brazo bajo su cabeza y le acaricie la cara, quizás pidiendole perdon sin palabras por haberle sodomizado tan brutalmente, el puso ...
«12...4567»