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Pude someter a mi hermano, el macho luchador
Fecha: 09/06/2023, Categorías: Gays Autor: Ladosensible, Fuente: CuentoRelatos
... suficientemente hombre para aguantar mis golpes, que se sentía que su hermanito marica lo estuviera dominando. Tirado, boca arriba, me subí sobre él, sentándome en su cintura, tomando las manos y llevándolas hacia arriba, uniéndolas para que no pudiera liberarse, contemplando su hermoso cuerpo y dándole a entender que él estaba sometido ante mi. En esta pose, empecé a acariciar sus hinchados bíceps, producto del ejercicio que había hecho, diciéndole que era un idiota por haberme dado la espalda, restregando mis nalgas casi en su masculinidad. Él estaba confundido, estaba torpe, me veía y tenía una mirada perdida, parecía derrotado. No quería que esto fuera tan fácil para mi, quería que mi presa se defendiera más. Me preguntó que estaba pasando, lo cual, omití responder, poniéndolo nuevamente de pie, propiciándole otro golpe en sus pelotas, lo cual, lo derribó una vez más. Derrotado, empecé a aplicarle algunas llaves que había visto mientras entrenaba con otros compañeros, poniéndolo nuevamente de pie y llevando sus manos hacia atrás, causándole dolor al empujarlas contra él en esta pose. Mientras todo esto pasaba, lo seguía insultando, diciéndole que su hermanito menor estaba dominado. Él solo gemía de dolor, no decía ni una palabra, su rostro parecía confundido, no entendía lo que estaba pasando, se preguntaba a donde se habían ido todas sus fuerzas. Le di un nuevo golpe en sus ya derrotados testículos, tirándolo al piso una vez mas. En el suelo, empecé a ...
... acariciar sus musculosas piernas, sus musculosas nalgas, dándole un par de buenas nalgadas, diciéndole que estaba muy rico, que hermoso culo tenía. Poniéndolo en las poses que a mí se me ocurrían y causándole más dolor con algunos golpes en su espalda, pecho y abdomen. Mi presa estaba dominada y la rutina de pararlo y pegarle en sus bolas para luego tirarlo al piso y manosear de manera morbosa todos sus músculos se repitió una y otra vez, lo sometía cuando se caía a posiciones sexuales como subirle un pie mientras ponía mi verga sobre su culo, aun con nuestros speedos, pues esto me estaba excitando demasiado, estaba castigando a mi hermano homofóbico masculino, macho viril, y quería que esto durara mas y que sintiera el mayor dolor posible. Mi hermano solo gemía, no reprochaba nada, no decía nada, su cuerpo parecía el de un muñeco de trapo sexual, moviéndose a mi ritmo sin poner objeción, empezando a bañarse en sudor. Sentarme en su torso me excitaba demasiado, sentir su masculinidad rozando mis nalgas era como estar en la gloría, pero esta vez, así con mi hermano boca arriba, decidí cambiar de posición, subiéndome a su abdomen nuevamente, pero esta vez, acercado mis speedos a su cara, diciéndole que si él ya estaba listo. A lo que mi hermano por fin reaccionó, diciéndome que no, que me pasaba. Ahogue sus palabras poniendo mi verga aún dentro de mis speedos en su boca, haciendo movimientos como si le estuviera penetrando la boca. Mi hermano se atoraba en sus propias palabras, ...