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Pude someter a mi hermano, el macho luchador
Fecha: 09/06/2023, Categorías: Gays Autor: Ladosensible, Fuente: CuentoRelatos
... imposibilitando moverse, en la cara y en el cuello, sintiendo el aroma a macho que tantos años me había perdido. Apretaba sus bolas en la posición de vaquero, viéndolo a los ojos y controlando la situación. Tocando sus hermosas piernas una y las veces que se me antojaban. Mi hermano macho musculoso luchador estaba derrotado, a merced de su pervertido hermano menor, solamente respirando hondo para recuperar fuerzas perdidas. Mis manos pasaban cerca de su virginal culo y le daban apretones a su verga haciéndolo entender que ahora yo era el alfa. Lo puse de pie nuevamente solo para torturarlo con la misma pose anterior, esta vez, para tumbarlo y que quedará boca abajo. Su speedo se había corrido a mitad de culo, dejándome a mi alcance unas nalgas perfectas que nalguee en repetidas ocasiones. Poniéndome sobre él y frotando mi verga dentro de mi speedo aun sobre sus nalgas semi descubiertas, acariciando su espalda musculosa y escuchando lo rítmico de sus quejidos. Torturándolo una vez más. Así acostado, le di la vuelta para dejarlo boca arriba, no aguanté mas, me decidí a empezar a lamer ese speedo que guardaba un riquísimo trozo de carne que aún estaba flácido por los golpes ocasionados al dueño. Mis piernas abrazaron la cabeza de mi hermano para asegurarme de que no podría zafarse tan fácilmente de este castigo. Metí mis manos dentro de sus speedos solo para apretar las bolas y causarle más dolor, eso me excitaba a mi demasiado. Acariciaba sus piernas, mi boca se ...
... llenaba de agua mientras observaba que tenía a mi macho dominado y controlado. Apretaba mis piernas que quedaban justamente entre su cuello y su nuca, ahogándolo y poniéndolo rojito por la falta de aire. Mi hermano era blanquito como yo, pero se bronceaba para hacerse morenito de fuego y quedar mas rico para sus conquistas, en este color, sus músculos restaban aún mas de su cuerpo y sus ojos azules parecían dos estrellas en el firmamento, enmarcados por unas gruesas pero definidas cejas negras. Mi hermano intentaba liberar su cabeza con sus manos de mis aguerridas piernas, pero era inútil, no tenía la fuerza suficiente para hacerlo, y únicamente dejando de apretar cuando a mi me apeteciese. En esta misma pose, seguí besando sus musculosas piernas, sin ningún vello pues siempre se afeitaba todo el cuerpo y parecía que apenas lo había hecho una noche anterior, pues mi lengua se deslizaba sin encontrar ningún obstáculo por esos hinchados cuádriceps. Mis manos recorrían a su cintura, luego bajaban a su masculinidad, apretando sus testículos para causarle mas dolor. Lo levante una vez mas solo para aventarlo a una de las esquinas del cuadrilátero. Mi hermano callo sobre él, poniendo sus manos en la tercera cuerda para no desvanecerse al suelo, lo que lo dejo en una posición como sentado pero suspendido sin poner resistencia a mis morbosas manos que recorrían todo su cuerpo. Mi boca ahora buscaba sus pectorales y bajaban por su abdomen, dejando mis besos en ese recorrido. Seguía ...