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El secreto de tía Laura (Capítulo 2)
Fecha: 10/06/2023, Categorías: Incesto Autor: Gabriel B, Fuente: CuentoRelatos
Domingo 25 de febrero del 2018 Querido diario, el plan era muy bueno, sino, que alguien me lo desmienta. El dieciséis fue el cumple de Cufa —Facundo abreviado y al revés—. Lo iba a festejar el finde en la quinta de sus viejos, y haría una fiesta de disfraces. Pero se me ocurrió que, aparte de eso, podríamos hacer algo entre nosotros, los amigos más cercanos, que somos cuatro. Cufa, Nery, Fernando y yo, nos conocemos de la escuela primaria. Son como mis hermanos, y pasamos mil historias juntos. Cufa, al igual que yo, todavía era virgen. — ¿Por qué no nos vamos de putas ese día? —les propuse sin vueltas. — No sé, Acordate que estoy saliendo con Tami —dijo el maricón de Fernando. — ¿Y cuál hay? Si no se va a enterar… —largué yo. — Está buena la idea —me apoyó Cufa. — ¿Y conocés algún lugar copado para ir Luigi? —Preguntó Nery. — No me llames así, salame —le puse los puntos. Me gusta que me digan Luis, o como mucho Lucho. Pero Nery tiene la costumbre de ponerme apodos raros—. Y sí, conozco un lugar, en el microcentro. — Pará, ¿Vos querés que nos vayamos a coger y después volvamos de allá a la casa de Cufa? —dijo Fernando, que siempre encontraba una excusa para poner piedras en el camino. — Pero no es mala idea chicos —dijo Cufa, que probablemente tenía más ganas de desvirgarse que yo mismo—. Acuérdense que tenemos que ir hasta Once para retirar los disfraces. Microcentro nos queda ahí nomás. — Sí, es verdad —Apoyó Nery. — ¿Y qué lugar es ese? ...
... —preguntó Fer. — Un departamento privado, donde trabaja esta tal Jade —dije. — ¿Jade? Lindo nombre para una puta —dijo Nery, y los otros aprobaron su intelectual comentario. — ¿Y vos ya estuviste con esta mina? —preguntó Cufa. — Qué va a estar —se metió Nery—, no ves que todavía tiene cara de virgen. — Cortala salame —me defendió Fer, no tanto por solidaridad, sino porque sentía aversión hacia cualquier clase de discusión. — No. Nunca estuve con ella, pero miren lo que es esta mina —dije yo, y les mostré las fotos que tenía en el celular. Jade aparecía en todas ellas media desnuda. En algunas mostrando las enormes tetas, que supuse eran operadas, pero que estaban muy bien hechas. En otras tantas, poniendo en primer plano su escultural orto, ejercitado a diario. A veces aparecía con un babydoll, en otras, la única prenda que la cubría era una diminuta tanga, que me hacía preguntarme por qué no se desnudaba del todo y listo. — Está buenísima —dijo Cufa, a quien se le hacía agua la boca. — Pero esperen ¿Ella trabaja sola? —Dijo Fernando—. Sería mejor que cada uno esté con una chica diferente ¿No? Me contuve para no mandarlo a la mierda. — ¿Te pensás que vas a encontrar muchas putas como ella? —dije—. Además, si nos enfiestamos los cuatro, nos sale más barato. — ¿Y cuánto es eso? —quiso saber Nery. — Setecientos dólares por una hora y media, donde le podemos hacer de todo —dije. Los cuatro me miraron boquiabiertos, y después se miraron ...