-
El día que me entregué a mi amo (Parte 2)
Fecha: 12/06/2023, Categorías: Gays Autor: MalikRojo, Fuente: CuentoRelatos
... Sigue! Sigue! Quiero que te lo metas más!- Lo intente pero me dolía demasiado. Hasta ahora era la primera orden que me había dado que no iba a poder ser capaz de cumplir, y aun así lo seguía intentando. Era imposible. – Lo siento Amo. No puedo-. Cuál fue mi sorpresa cuando lo oí decir: - Vale. ¿No puedes más? Pues sácatelo y ven a cuatro patas aquí. Qué alivio fue escucharlo decir eso. A pesar de que estaba deseando tener aquel monstruo fuera de mí, me lo saque poco a poco para no producirme ninguna herida. Cuando lo tuve todo fuera me puse a 4 patas y camine como un perro hacia él. Os recuerdo que llevaba puesto el collar con lo que la expresión caminar como un perro es la que más describe mi corto camino hacia mi Amo. Al llegar a su lado levante la cabeza y cuando mi mirada no había pasado de su pecho me dio una bofetada que me hizo saltar saliva de mi boca. Note un pitido intenso en mi oído. Ensordecedor. Y aun así pude oírle con total claridad. – Así que no puedes metértelo- No era pregunta si no afirmación. – Ahora me has cabreado so puta. Lo siento pero… ¡hé de castigarte! A pesar de que antes lo había vuelto a desear ahora no me parecía una idea tan atractiva y excitante. - ¡Date la vuelta mirando al espejo!... ¡Miraté zorra!- Lo vi coger la fusta y supe lo que me esperaba. Me pego fuerte con la puta de la fusta en la larga izquierda. Mi cuerpo en una reacción instintiva se abalanzó para mitigar el golpe. Reacción absurda pues ya me había dado el fustazo. Se ...
... me escapo un grito y vi en el espejo mi cara descompuesta de dolor. No pareció conmoverlo ni un ápice ya que de inmediato levanto la fusta y me dio en la otra nalga. Misma acción misma reacción. Ahora si recordaba lo que había sentido hacia un rato. Solo que en este caso ya tenía el culo dolorido. Siguió así yo no podía dejar de soltar un grito a cada fustazo que me daba. – ¡Grita si quieres zorra! Nadie te va a escuchar. Puedes hasta llorar. Has de aprender que cuando tu amo te da una orden has de obedecer. No quiero negativas. ¡Quiero obediencia!- Y seguía azotándome. En seco paró y me dio una patada que me hico caer tendido de boca en el suelo. No me atrevía a moverme. Se levantó y se puso a mi lado. Apoyo uno de sus pies desnudos en mis doloridas nalgas. Al estar el suelo frio sus pies también, por lo que fue un alivio notar esa helor en mi piel. El: Espero que hayas aprendido Yo: Si mi Amo. – en voz llorosa. El: Bien. Así que cuando yo te ordene que te lo metas más… ¿Qué has de hacer? Dude. Si le decía que no podía me seguiría castigando. Y si le decía que Si, me mandaría metérmelo de nuevo. Ninguna de las dos alternativas me parecía atractiva en ese momento. El: No te he oído. Te he hecho una pregunta. Yo: Si Amo. He de metérmelo más. Lo siento Amo. El: Estupendo, parece que has aprendido la lección. Yo: Si Amo, le pido perdón.- Ya me había resignado a que lo siguiente sería tener que meterme entera aquella enorme polla entera. Me partiría ...