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Mamá se está corriendo, cariño
Fecha: 13/06/2023, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos
... lavando y deja que me desahogue. -No puedo, hijo, sería una mala puta si hiciera lo que me pides. -Se una mala puta por cinco minutos. -¡¿Tú sabes lo que me estás pidiendo?! -Sí, un gran favor. Le dio a la cabeza, y después dijo: -Vale, te haré ese favor. Fingiré que no sé que me estás mirando. Asunción se dio la vuelta y se puso a lavar la ropa. La primera vez que se agachó, le aparté para un lado las bragas blancas y le froté la polla en el coño. Se incorporó y me reprendió. -Mira, pero no toques. Volvió a fregar y cuando se inclinó, le volví a levantar el vestido, le aparté las bragas y volví a frotar. Sin incorporarse, me dijo: -Deja de hacer eso. Si Asunción quisiera zanjar aquella situación, al levantarle el vestido ya no permitiría que se la frotara en el coño y con un tortazo me mandaba a pajearme a mi habitación. Yo me di cuenta de esto, pues soy muchas cosas, pero tonto no soy. Seguí frotando. -No sigas que mamá está muy necesitada y podría perderse. Sus palabras me animaron a que siguiese frotando y seguí. En poco tiempo tenía del coño encharcado entre mi aguadilla y sus flujos. Mi polla patinaba por él y ya no aguanté más. Me corrí en la entrada de su coño. Sintiendo mi leche en su coño me dijo: -Métela y dame duro. No lo pensé dos veces se la metí de un viaje en su gran coño y corriéndome le di leña... Tanta leña le di que me corrí de nuevo Cuando me dijo: -¡Mama se corre en tu polla, cariño! Su cuerpo sufrió ...
... espasmos desde que se comenzó a correr hasta que acabó. Esa noche un hombre que se llamaba Edelmiro y otro que se llamaba Antonio habían traído a mi padre a casa. Yo ya estaba en cama cuando Asunción les abrió la puerta. Me levanté y vi que mi padre estaba tan borracho que no se tenía en pie. Lo metieron en la cama de matrimonio y se fueron. Volví para la cama. Poco después entró Asunción en camisón en mi habitación, encendió la luz, y me preguntó: -¿Puedo dormir contigo? Tu padre ocupa toda la cama y a tu hermana sabes que no le gusta que duerma nadie en su habitación. Sabía, sabía, mi hermana Elvirita, que esa semana fuera a casa de mis abuelos, era muy suya en lo tocante a su habitación, le respondí: -Claro que puedes. -No te hagas ideas raras, hijo, es solo dormir. Vi que sus tetas hacían dos grandes bultos en el camisón y que en él se marcaban los pezones, lo que me dijo que no llevaba sujetado. El camisón le daba muy por encima de las rodillas, era como si estuviera pidiendo guerra. Apagó la luz en la cabecera, se metió en cama, me dio la espalda y me dijo: -Buenas noches, cariño. -Buenas. La luz de la luna se colaba entre las contras de la ventana y dejaba ver su silueta bajo la sábana. Unos minutos más tarde muy despacito levanté la sábana que nos tapaba para ver su culo. Me preguntó: -¿Qué haces? -Tengo calor. Quitó la sábana de encima. Cogí la polla y la empecé a menear mirado para su culo y para sus piernas. Al ratito me ...