1. Viuda se folla al ahijado junto a un amigo


    Fecha: 13/06/2023, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos

    ... con la mano abierta que me dejó un lado de la cara a arder. Estaba visto que esa tarde me caían todas a mí.
    
    -¡¿Por qué hiciste eso, cabrito?!
    
    Echando una mano al moflete dolorido, le respondí:
    
    -Porque quería saber si el olor a bacalao venía de tu coño.
    
    Me cogió la cabeza, la restregó entre sus piernas y me preguntó:
    
    -¿Venía?
    
    -Sí.
    
    Me puso en pie tirándome de una oreja.
    
    -¡¿Y de dónde iba a venir sino, pajillero?!
    
    -¡Suéltame que me haces daño!
    
    Me soltó y vio que la polla se me había puesto mirando para las alturas.
    
    -A ti te pone cachondo el dolor, carallo. Me voy, me voy que esto puede acabar muy mal.
    
    Nino la agarró por la espalda y me dijo:
    
    -¡Bájale las bragas y cómele el coño!
    
    -Sí, para que me dé una patada y me salte los dientes.
    
    Elvira le dijo a su ahijado:
    
    -¡Suéltame, Saturnino, suéltame si no quieres que te salte a ti los dientes!
    
    La soltó y me dijo:
    
    -Tú eres tonto, coño.
    
    -Prudente, Nino, prudente.
    
    -¿Prudente? Tonto de remate. Seguro que tiene el coño mojado y está deseando que se lo comas.
    
    Curiosamente Elvira no lo contradijo, cogió la cuerda y la hoz, y yéndose dijo:
    
    -Tira, Elvira, tira para el río antes de que se compliquen más las cosas.
    
    Elvira se fue diciéndonos a donde iba. Después de irse, Nino me preguntó:
    
    -¿Vamos a ver si se desnuda para lavar el vestido?
    
    -Vete tú, yo no juego más con la pólvora.
    
    -Eres un miedoso.
    
    Eso sí que no podía dejar que lo pensase.
    
    -¿Quién dijo miedo ...
    ... habiendo hospitales?
    
    Amarré a burra a un pino y la fuimos siguiendo de lejos. Llegó al río. Agachados detrás de unos arbustos vimos cómo se quitaba el vestido y cómo lavaba con agua los restos de la lechada. Elvira estaba blanca cómo la leche. Tenía unas tetazas que cubrían su sujetador, y de los lados de sus bragas salían pelos negros. Después de poner el vestido sobre unas ramas se quitó el sujetador y las bragas y vimos sus grandes tetas con tremendas areolas oscuras, grandes pezones y su bosque de pelo negro rodeando el coño. Se metió en el río, cogió agua con una mano y se lavó el coño. Del coño pasó a lavarse las tetas, y de lavarlas pasó a magrearlas, después bajó una mano al coño y comenzó a hacerse una paja. Nino me dijo:
    
    -¿Vamos?
    
    -¿Y si se le da por chillar?
    
    -Está desnuda, no creo que chille, si viene alguien y la ve así...
    
    Nino me estaba sorprendiendo, hasta era rápido pensando.
    
    -No me arriesgo.
    
    Elvira ya metiera sus dedos en el coño. Nico no esperó más.
    
    -Ahí te quedas.
    
    No podía quedarme a mirar y menearla. El empalme que tenía me dio la valentía para ir en busca de otra hostia. Le dije:
    
    -Lo pensé mejor, voy contigo.
    
    Fui con él. Elvira al vernos en la orilla del río ni se molestó en tapar el coño ni las tetas. Era como si nos estuviera esperando, aunque dijo:
    
    -¿Qué hacéis aquí, trastes?
    
    Le respondió Nino.
    
    -¿Tú que crees, madrina?
    
    -Que si no os dejo hacer cochinadas vais a contar que me habéis visto desnuda.
    
    -Como adivina no ...