1. Enloquecido con mi madrastra


    Fecha: 14/06/2023, Categorías: Incesto Autor: DAMECANDELA, Fuente: CuentoRelatos

    ... mientras llevaba su mano a mi entrepierna nuevamente
    
    - Creo que no hace falta que te responda - dije mientras miraba durante un instante la erección que se notaba por encima del pantalón
    
    Mientras yo continuaba manejando sin rumbo, ya que mi madrastra jamás me había dicho su dirección exacta (aunque sí sabía la zona), ella liberó mi verga y comenzó a masturbarme. Se escupía la mano y continuaba tocándome. Esa humedad me la ponía cada vez más dura.
    
    - Te gusta, bebé?
    
    - Cómo me vas a poner así. Ahora no puedo parar de pensar en metértela.
    
    - Yo te dejo hacerme lo que quieras. No podemos ir a tu casa ni a la mía, así que estacioná donde más te guste. - me dijo
    
    Íbamos por una avenida, así que teníamos que alejarnos de ahí y buscar algún lugar más discreto. Mientras yo continuaba al volante, Rosana se desabrochó el cinturón de seguridad y se inclinó sobre mí, comenzando a mamármela.
    
    - Ahhh, me vuelve loco que me la babees así. - le dije sosteniendo el volante con la mano izquierda y presionando a su cabeza contra mi verga con la derecha.
    
    Entre su lengua en mí pene, el ruido de sus arcadas, y la adrenalina de estar en el auto, estaba muy caliente. Estacioné en una callecita donde no pasaban demasiados autos, frente al portón de una casa. No podía seguir buscando lugar.
    
    Desabroché mi cinturón de seguridad y bajé un poco más mi pantalón y bóxer para estar más cómodo. Hice que Rosana se enderezara y la besé con pasión, con urgencia. Comencé a apretarle las ...
    ... tetas, las saqué de su blusa y de su corpiño. Tenía unas tetas grandes, en las cuales hundí mi cara y comencé a besarlas con dedicación, apretarlas, pellizcar sus pezones. Llevé una de mis manos hacia su entrepierna y metí la mano por dentro de su calza y su tanga. Estaba mojadísima. Nunca había estado con una persona de su edad, pero siempre había pensado que una mujer de 50 años no lubricaría así.
    
    - Ah mirá lo mojada que estás
    
    - Te dije que me tenés loca, pendejo.
    
    Saqué mis dedos y los chupé, mirándola bien a la cara.
    
    - Desde que llegué a la casa que quiero verte desnuda. - le dije mientras le quitaba la blusa y el corpiño, y ella me ayudaba quitándose el resto de sus prendas
    
    Yo también me saqué las mías y tiramos todo al piso. Rosana tiró el asiento del acompañante hacia atrás y me pidió que me sentara en él, para que no molestara el volante. Yo obedecí y ella se subió encima de mí. Moviéndose lentamente fue acomodándose arriba de mi verga, mientras los dos emitíamos un profundo gemido de placer. Tomándome de la nuca con las dos manos comenzó a cabalgarme, mientras sus enormes tetas rebotaban frente a mí. Yo las amasaba, las lamía, las besaba. Ella tiraba su cabeza hacia atrás y me presionaba el cuello con sus dedos y uñas. Los vidrios se empañaban y los dos gemíamos ruidosamente, sin tener que cuidarnos de que nadie escuchara.
    
    Mientras saltaba sobre mi pene Rosana comenzó a tocar su clítoris.
    
    - Meteme un dedo en el culo - pidió de repente
    
    Yo chupé bien ...
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