1. Una noche increíble


    Fecha: 16/06/2023, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos

    ... tenía pobladas, sus labios eran carnosos, su nariz pequeña y tenía un tipazo. Al ver sobre la mesa el pavo con patatas, el pan y el agua, le peguntó:
    
    -¿Eso es para mí?
    
    -Sí.
    
    Se sentó a la mesa y comenzó a comer. En su vida había visto Pedro comer con tanta voracidad. Él se bebía un rioja viendo cómo comía. Al acabar de comer le preguntó:
    
    -¿Quieres algo más?
    
    -No. Gracias por la cena, estaba deliciosa, ahora voy a lavar el vestido, y cuando seque me voy.
    
    -Puedes quedar a dormir aquí. Así tendrás toda la noche para pensar lo que harás mañana.
    
    -¿Qué dirá tu esposa si un día se entera de esto?
    
    -No diría nada, le preguntaría yo porque se marchó de compras hace diez años... La verdad es que tarda un poco en volver. ¿No crees?
    
    Rita sonrió por primera vez y aún la vio más hermosa.
    
    -Sí, un poco tarda.
    
    Rita se quedó a dormir en la habitación de invitados. Pedro se quedó planchado a los pocos minutos de meterse en cama. Una hora después lo despertó el teléfono móvil. Lo cogió con la luz apagada y con un tono de voz agresivo, preguntó:
    
    -¡¿Quién coño es a estas horas?!
    
    -Soy Nico, tío. Necesito tu ayuda.
    
    -¡¿Qué te pasa, Nicolás?!
    
    -Que una chavala que está cómo un queso quiere que le coma el coño.
    
    -Pues cómeselo, carallo, cómeselo y déjame dormir.
    
    -Quiere que se lo coma yo, pero con tu ayuda.
    
    -¡¿Qué?!
    
    -Lo que has oído. Dice que quiere que le coma el coño dándome tú instrucciones.
    
    -No entiendo nada. ¿De qué me conoce esa ...
    ... guarra?
    
    -Es la hija de Mercedes.
    
    -¿Qué Mercedes?
    
    -La de la tabacalera.
    
    -Ahora lo entiendo todo. Dile que vaya a tomar por culo, y si no va le das tú, que le gusta una barbaridad que la enculen.
    
    -No digas eso, tío si vieras cómo está de buena.
    
    -Lo sé, chaval, sé cómo está de buena. Sé el culazo que tiene. Sé cómo son sus tetas y cómo tiene el coño de peludo.
    
    Pedro oyó la voz dulce de una muchacha.
    
    -No tengo el coño peludo, me lo afeité para tu sobrino.
    
    -¿Cómo lo convenciste para que me llamara, golfa?
    
    -Diciéndole que si no te llamaba no follaba.
    
    -¡Zorra!
    
    -Muy zorra, y tú lo sabes mejor que nadie.
    
    -Ponme con mi sobrino.
    
    Se puso el sobrino al teléfono.
    
    -Dime, tío.
    
    -¿Aun sabiendo que ya folló conmigo sigues queriendo comerle el coño?
    
    -Estoy tan cachondo que le comería hasta el culo.
    
    Oyó de nuevo la voz de la muchacha.
    
    -¿Ves por qué le dije que te llamara?
    
    -No me vuelvas a hablar, golfa, que se ponga mi sobrino.
    
    -Dime, tío.
    
    -¿Dónde estáis?
    
    -Desnudos sobre una cama.
    
    Pedro iba a ayudar a su sobrino.
    
    -Mete tu cabeza entre sus piernas y separa sus labios vaginales con la lengua, hazlo suavemente y después lame sus labios interiores de modo que tu lengua acabe lamiendo el clítoris. -hizo una pequeña pausa-. Lame de abajo a arriba suave al principio y después más fuerte -volvió a callarse un tiempo-. Lame el capuchón del clítoris por los lados- se calló unos segundos-. Tira del capuchón hacia atrás y al tener el glande al ...
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