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Una noche increíble
Fecha: 16/06/2023, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos
... descubierto, bésalo, lámelo y chúpalo. Hazlo todo muy despacito -esta vez tardó más en volver a hablar-. Si no se está magreando cógele las manos y llévaselas a las tetas para que las magree. Separa suavemente sus piernas y después mete y saca tu lengua de su vagina unas cuantas veces -volvió a callarse-. Está atento a su lenguaje corporal, o sea, a los movimientos de su pelvis, a sus manos, a su respiración y a sus gemidos, todo eso te dirá si vas bien, que vas porque oigo los gemidos de esa zorra. Deja el coño, besa su boca con lengua y dile guarradas -paró de hablar de nuevo-. Eso de "come coños" estuvo bien. Baja besando y lamiendo sus tetas, su vientre, su ombligo y besa su clítoris. -otro silencio.- Vuelve a separar sus labios vaginales con tu lengua y lame despacito de abajo a arriba -dejo de hablar de nuevo un par de minutos-. Levanta su culo con las dos manos y lame sus nalgas, lame su periné y lame y folla su ojete con la punta de la lengua -esta vez guardó silencio durante unos minutos. Lame su coño de abajo arriba presionando con la lengua y al llegar al clítoris haz círculos sobre él, pero sin presionar -volvió a guardar silencio hasta que oyó los gemidos de pre orgasmo de la muchacha-. Métele dos dedos dentro del coño y presiona con ellos hacia el abdomen para estimular su punto G. Mastúrbala apretando hacia arriba y encogiendo los dedos al retraerlo -se volvió a callar un ratito-. Pon tu lengua sobre su clítoris y haz un remolino sobre él con la lengua ...
... apretada. Pedro sintió los gritos de placer de la muchacha al correrse. Colgó y dijo: -¡Qué puta es la cabrona! Se metió en la cama y su brazo rozó un cuerpo. Encendió la luz y vio a Rita. Estaba destapada y desnuda. Su cuerpo era precioso, tenía tetas pequeñas, redondas, con pequeñas areolas y pequeños pezones y en el coño tenía una generosa mata de vello negro rizado. Le peguntó: -¡¿Qué haces aquí?! Rita tenía una mano entre las piernas. -Escuchar y tocarme. Quitó la mano de entre las piernas, tenía dos dedos pringados de jugos, los chupó. Pedro le dijo: -Eso ya lo veo, y que necesitas un buen polvo también, pero porque has venido. -Tenía miedo y vine para tu cama. ¿Sabes una cosa, primo? -Cómo no me la digas tú... -A mí nunca me comieron el coño. -A ti sería un crimen comerte el coño sin antes gozar de tu boca, de tus tetas, sin antes gozar de todo tu cuerpo divino. Rita no se anduvo con rodeos. -Goza de él. Pedro se levantó de la cama y le dijo: -Ahora vengo. Fue al aseo, orinó y se lavó la boca. Se volvió a meter en la cama, la besó en ambos lados del cuello, le mordió los lóbulos de las orejas. La besó en la frente, en los ojos, en la punta de la nariz, en el cuello y después le dio un pico. Rita abrió la boca y echó la punta de la lengua fuera, se besaron largamente, luego la lengua de Pedro lamió el pezón de la teta izquierda mientras le acariciaba la otra con la mano la derecha. Mamó la teta y luego hizo lo mismo con la ...