-
Desconocido
Fecha: 24/06/2023, Categorías: Gays Autor: SugarCat, Fuente: CuentoRelatos
... jeans negros. —¡Ey! puedo caminar con ustedes, es que no soy de acá y me está dando miedo. —Oh hermano nosotros nos vamos yendo pa la casa, pero camina con nosotros un rato, yo me entro en unas tres cuadras más —el hombre de blanco. Caminamos tres cuadras en silencio, yo atrás de ellos y al llegar a una esquina se detuvieron. —Ya hermanito, yo me voy, acá vivo. Váyase con cuidado. —Si, gracias por la compañía. —Chao, que llegue bien a casa —estirando la mano y entrecerrando sus ojos verdes, estiré la mano por cortesía, él se rascó la cabeza por sobre la capucha y pude notar su cabeza rapada. —Si quieres te acompaño un rato, yo voy más adelante, quiero ir a comprar un cigarrillo suelto. Asentí con la cabeza, el hombre de blanco se despidió y quedé a solas con mi nuevo acompañante desconocido, comenzamos a caminar en busca de un lugar para comprar el cigarro y volvió a insistir. —Tienes alguna moneda o algo, podríamos comprar algo para el frío, un vino o algo. —No sé, es que salí apurado —revisé mis bolsillos, encontré un billete en mi sudadera. —Si se nota, ¿por qué tan poca ropa amigo? —Larga historia, mira acá tengo algo, no sé si alcance. —Pero yo pongo el resto, compremos en la esquina y podemos tomarlo un poco más allá, hay una plaza de juegos donde nunca va nadie. Llegamos a la plaza y comenzamos a beber de una caja de vino, me habló que vivía con su novia y sus suegros, que en casa siempre peleaban así que por eso salía mucho, ...
... que “Andrés” su mejor amigo tenía que trabajar al día siguiente y por eso no lo había acompañado a tomar. La cara redonda del desconocido comenzó a sonrojarse con el calor del vino, cada vez sonreía más, sus ojos achinados y brillantes se veían afectados por el vino. —Entonces, ¿peleaste con tu novio? —¿Qué? —quedé aún más frío. —Ah, pensé que tenías novio. —No, no, no soy así —No sabía qué decir. —Igual yo tengo hartos amigos que son gay, son buena onda —tomó otro sorbo de la caja de vino. —Que bien —apreté los labios y asentí con la cabeza—. Hace mucho frío, igual mejor ya me voy —con tono apenado. —Pero tomémonos el vino y te acerco a casa, no te preocupes, me caíste bien. Luego de varios tragos de vino el desconocido sabía la historia de los golpes de mi novio, me había hablado de sus amigos los cuales más que ser hombres gais por lo visto eran transformistas o travestis. Su mano izquierda sujetaba la caja y su brazo derecho estaba apoyado en mi espalda mientras seguíamos hablando. —Ya que estás enojado con tu novio, ¿tienes ganas de despicarte o algo? —¿Cómo? —reí y agité negando con la cabeza. —Hacer algo para sacarte el enojo. —¿Y qué puedo hacer? apedrear su casa —con tono sarcástico. —No, algo más rico. Me quedé en silencio mirándolo, no sabía a qué se refería y ya no estaba pensando bien. —Podrías chuparme el pene, si es que quieres. Hasta entonces no había sentido nada por el desconocido, salvo miedo a momentos, pero ...