1. Comprando un coche


    Fecha: 26/06/2023, Categorías: Gays Autor: Elegos, Fuente: CuentoRelatos

    ... lo descubriese.
    
    Yo le metí más caña al coche y el coche respondía y Oscar cada vez se ponía más nervioso. Así que decidí coger el toro por los cuernos. Me salí en una carretera secundaria que conocía y paré el coche.
    
    —A ver! ¿Me puedes decir qué coño le pasa al coche? —Le dije de golpe, mirándolo fijamente a los ojos. Esperando amedrentarlo a ver si confesaba.
    
    —Al… coche… no… por qué? No te gusta… ¿qué le pasa? —me respondió entre balbuceos.
    
    —Joder! Estás súper nervioso. Si al coche le pasa algo, me lo dices y ya está, no tengo mucho dinero, ni tiempo.
    
    —No! Al coche no le pasa nada. De hecho, iba a ser para mí. Si te lo quiere vender es para joderme. Pero es que no es eso… es que el muy cabrón me ha dicho que te tengo que sacar 3.200€ y si no lo vendo por eso me despedirá, le dirá a mi madre que no valgo para esto.
    
    —Qué cabrón! Yo le he dicho que mi tope son 3000, que no tenía más.
    
    —Qué hijo de puta, me va a despedir por 200€, el muy cabrón… —Oscar se puso a llorar, aquello parecía afectarle mucho, estuvo un buen rato así y de repente me miró y empezó a suplicarme. —Tío, por favor, haré lo que quieras, si quieres dentro de un mes cuando cobre te devuelvo los 200, pero por favor, cómpralo, sino lo compras me va a montar una gorda delante de mi madre, tío, por favor, haré lo que quieras…
    
    Inevitablemente, a mí me entró la risa. A lo que Oscar me puso los ojos como platos. No es que me estuviera cachondeando de él o de sus penas. Lo que pasa es que ese ...
    ... argumento es muy viejo en ventas y yo llevo muchos años vendiendo, la de pedidos que se han cerrado solo porque el jefe te está esperando en el coche. Solo una vez fue verdad, era una rubia que estaba muy buena y de verdad estaba dispuesta a hacer lo que fuera. No es que yo sea un cabrón, es que era imposible sacársela de la boca.
    
    —Tío no te rías de mí, va en serio —protestó Oscar ante mi ataque de risa, a lo que le expliqué la situación. Me juró y perjuró que no era el caso, que no intentaban sacarme más dinero. Yo seguía con mi sonrisa cínica de no creerme nada.
    
    Como aquella venta estaba ya jodida y de ahí no íbamos a sacar nada ni él ni yo y, la verdad, es que me estaba aburriendo bastante de la situación (de verdad necesitaba un coche). Pues estando en estas ni corto ni perezoso, sentado como estaba en el asiento del conductor, me bajé la cremallera, metí mi mano y saqué toda mi polla. No es muy grande, pero en cuanto nota que puede haber acción se pone morcillona rápido (no está mal para mis cuarenta y pico) y le dije: —así están las cosas, yo no me creo nada de ti y tú supuestamente estás jodido, quieres venta y mis 200 pavos, pues ya sabes, escúrreme los huevos con tu boca.
    
    —Paso! Yo no soy maricón —y dicho esto giró la cabeza y se quedó mirando hacia a fuera.
    
    —Vale! —contesté yo metiendo la primera y haciendo el ademán de salir del pequeño descampado donde me había parado.
    
    —¡Espera, espera! Joder! Va tío no seas así, ¿qué te cuesta? Son solo 200 € y te los ...