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Comprando un coche
Fecha: 26/06/2023, Categorías: Gays Autor: Elegos, Fuente: CuentoRelatos
... voy a devolver… ¡Va! —Solté el embrague un poco más sin soltar palabra, como ignorándolo —Vale, vale… lo hago… te la chupo… pero te corres fuera. —Automáticamente solté todo, puse el coche en punto muerto y me recosté en el asiento bajando un poco el respaldo, mi polla ya apuntaba hacia arriba e incluso brillaba una gotita de precum en la punta. No pensé mucho en ello, solo había aprovechado la situación. Oscar, llevó una mano a mi polla y la cogió con suavidad. Le temblaba el pulso, tenía unas manos grandes y huesudas, demasiado suaves para ser mecánico. Poco a poco, fue agachando la cabeza. Hasta que sus carnosos labios quedaron a escasos milímetros de mi polla. Aquello me puso muy cachondo, mi polla hasta palpitaba, aún no me había tocado y ya tenía mis buenos 17 cm en su pleno apogeo, toda gorda y con las venas bien marcaditas. Como él parecía no decidirse le puse una mano en la cabeza e hice fuerza para que la bajase. Por fin sus labios hicieron contacto con la punta. Los tenía muy secos por el nerviosismo, así que de forma refleja se pasó la lengua por ellos para humedecerlos, al mismo tiempo también la restregó por mi polla, lo que me arrancó un suspiro de pasión e impaciencia. Hice más fuerza y mi polla por fin penetró aquella boca grande, de blancos dientes y labios carnosos, que estaba caliente y era acogedora. En un primer momento se quedó allí quieto con la polla metida en la boca, sin saber qué hacer. Le pregunté si necesitaba las instrucciones. Dicho ...
... esto, empezó a mover la lengua, a succionar y a mover la mano a ritmo para darme placer. Al principio, le costó coger el ritmo, sus dientes casi me dan un susto y tuve apartarle una mano que amenazaba por exprimirme un huevo. Pero, poco a poco, el chaval le fue cogiendo el ritmo y su mano y su boca se sincronizaron bastante bien. Cortaba un poco el rollo el que cada poco se parara para decirme que le avisara. En un momento dado me quedé mirando su culo y la verdad es que tenía muy buena pinta: pequeño, respingón y duro. Se lo toqué y aquello no le gustó nada, pero le dije que si no preguntase tanto iría mejor la cosa, que me estaba cortando el rollo y que necesitaba más alicientes. Así que se dejó hacer. Me entraron ganas de tocar aquel culo sin toda la tela, y alargando la mano le bajé la cremallera del mono hasta abajo del todo. Le cogí el brazo y estirando del mono se lo saqué de la parte superior derecha. Ya con la mitad de la espalda al descubierto fui bajando hasta donde debería haber estado el elástico del calzoncillo. Pero Oscar iba estilo comando, nada de nada. Me divertí de lo lindo tocando aquel culo duro, duro. Masajeando sus cachetes y rozando el agujerito estrecho que tenía. Que divertido era oírlo protestar y chupar al mismo tiempo. De repente se me ocurrió que si no tenía gallumbos dónde se había metido su polla cuando bajé la cremallera hasta abajo. Alargué mi mano hasta su zona genital, tenía un pubis sin casi ningún pelo, definido, apuntaba a tener la “v” ...