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Autobiografía sexual (Parte 5): ¿Embarazada yo?
Fecha: 09/07/2023, Categorías: Confesiones Autor: LorePadilla, Fuente: CuentoRelatos
... dará mi parte de su heredad? —Aun así lo haré, pero pensaría qué porcentaje darte. Si lo haces, te doy el 30% que acordamos. —Solo será esta noche, ¿verdad? —Sí, descuida. Solo esta noche. ¿Podemos ir comenzando aquí en la sala? Quiero que sea fantástico este momento y sé que pondrás de tu parte, pero como ya te habrás dado cuenta tardo mucho en eyacular y necesito dormir a mis horas. —De acuerdo —dije riendo un poco—. No se preocupe, yo lo haré entrar en calor. Sabía que de alguna forma estaba por prostituirme de nuevo, pero la oferta era magnífica y el señor Romanin no cogía nada mal para su edad de 62. Así que, motivada por el alcohol, comencé a bailarle de cerca. Me encorvé frente a él para que me observara el busto y puse mi mano en su entrepierna, sin dejar de mostrarle una sonrisa coqueta. Luego, me trepé de sus hombros para poner mi culo en sus muslos y moverme en círculos, suave y lento. Algo que no esperaba fue que el señor Romanin tomó mi cabeza y me besó la boca. El viejo no despegaba su boca de la mía y tuve que hacerlo yo para seguir moviéndome sobre sus muslos, pero ahora de espaldas. Después, comencé a azotarme contra su entrepierna con la ayuda de su mano tirando de mi cabello hasta que sentí una protuberancia en su pantalón. Rápidamente, me agaché, le quité su cinturón y bajé su pantalón junto con su bóxer para empezar a mamar su peluda pero gruesa polla. Entre masturbada y mamada que le hacía, el señor Romanin empujaba mi cabeza para que su ...
... verga entera se introdujera en mi boca, provocando que yo sintiera sensación de ahogo en algunas ocasiones. —¿Quiere que me trague su polla? —dije consintiéndolo—. Mmmmm, la tiene bastante gruesa. —Bríncame tantito antes de subir a la recámara. De inmediato, me quité la ropa interior por debajo de mi atuendo de sirvienta y volví a treparme en sus hombros para ensartarme su verga de frente a él, ya que el viejo así lo quiso y no de espaldas, con la intención de besar nuevamente mi boca mientras cogíamos. No podía evitar emitir gemidos al mismo tiempo, me dejé llevar y lo estaba disfrutando. Después, el señor Romanin me acostó sobre el sofá y siguió penetrándome sin olvidarse de besarme la boca. A los pocos minutos se detuvo y me invitó a subir a su recámara para seguirle ahí. Hallados en su habitación, el señor Romanin continuó besándome la boca con tanta intensidad y bajó por mi cuello, se deshizo por completo de mi uniforme de sirvienta y me acostó boca arriba en la cama para reanudar la penetración acompañada de besos que cada vez más me sofocaban. Luego de varios minutos en esa posición, el señor Romanin me pidió que me pusiera en cuatro y antes de meterme su pene, me hizo un oral muy rico en esa posición, sincronizando el uso de sus dedos al acariciar mi clítoris e introducirlos en mi vagina, provocando que llegara al borde del orgasmo. Después, se acomodó tras de mí y me introdujo su verga para follarme durísimo. —¡Ay, sí! ¡Así me encanta! ¡Me coges ...