1. Las manos de mi madre


    Fecha: 14/07/2023, Categorías: Incesto Autor: eskrytor, Fuente: CuentoRelatos

    ... carnosos hasta la saciedad. Mi madre gemía y se excitaba y no desaprovechó en pasarse mi pene duro por su vulva sin quitar su panty.
    
    - Miguel. ¿Me harías oral? ¿Te atreverías?
    
    -¿Oral?
    
    Tal vez por estar tan anonadado en los placeres no entendí
    
    - Si hijo. Chupar mi cuca así como yo ya te la comí a ti.
    
    - Si mama, sí, claro que sí.
    
    - ¿Seguro Miguel? No quiero que hagas algo que no desees.
    
    - Seguro. Yo quiero.
    
    - ¿Ya lo has hecho?
    
    - Si mamá. Varias veces con mi ex novia Magola. Eso la enloquecía.
    
    - No tienes que decir nombres hijo.
    
    - Perdona mamá.
    
    Se quitó la prenda. Su vulva tenía poquitos vellos en la parte inferior. La mantenía más bien depilada.
    
    - Tengo días que no me depilo, espero no te moleste.
    
    Su cuca era rosada, carnosa y ese olor que había impregnado mi nariz el día anterior ahora brotó más intensamente. Me entregué a sus carnes. Lamí sin poder tocar con mis manos. Yo me senté en el suelo y ella al borde de su cama con las piernas abiertas. Sentí la suavidad de su vagina. El sabor de su sexo era exquisito. La textura de sus carnes en mi lengua hábil y hambrienta de nuevas experiencias me daba un morbo desconocido. Mi mamá gemía cada vez más fuerte. Sus gemidos pasaron a ser gritos graves. Al menos estábamos solos en la casa.
    
    - Miguel, no aguanto. Te deseo hijo. Por favor. Cógeme. Quiero que me penetres.
    
    - Mamá si, mamá
    
    - Hijo, perdóname por todo esto. Pero no puedo aguantarme.
    
    Para facilitarme la tarea por no tener ...
    ... mis manos. Ella se volteó en cuatro. Puso su culo a la altura de mi pene yo estando de pié junto a su cama. Solo tuve que apuntar y deslizar la punta de mi verga por la raya de su culo, pasar por su ano y seguir un poco más abajo hasta que hallé la entrada de su vagina. Mi madre es tremenda mujer atractiva. Su culo redondo y abultado me generaba ganas y morbo. Ella, abrió un poco más sus piernas y con una sola hincada que hice mi verga se hundió en su intimidad. Acceso carnal. Acceso carnal prohibido. Acceso carnal tabú. Ya todo se había consumado. No había marcha atrás.
    
    Meneé mis caderas suavemente sintiendo su carnosidad mojada y caliente quemar mi verga. La embestí despacio. No podía perder mi equilibrio. Era peligroso por no tener mis manos si debía apoyarme en algo. Mi mamá se meneaba penetrándose ella misma a ratos.
    
    - Miguel, que rica tu verga
    
    - Mamá tu concha me encanta. Tu culo me gusta.
    
    - Ay hijo, es el culo de tu mamá.
    
    Nos reímos y continuamos un tanto así. Hasta que ella me pidió que me acostara boca arriba en su cama nuevamente. Lo hice y por primera vez la tuve toda completamente desnuda encima de mí con sus piernas dobladas y abiertas a lado y lado de mis caderas. Su vulva explayada y carnosa se tragó mi verga hasta pegar sus labios mayores con mi zona púbica. Sus senos desparramados y abundantes se meneaban bamboleando en la atmósfera cargada de sexualidad. Sus manos se apoyaban en mi pecho o bien se acariciaban sus senos. El espectáculo no podía ...