1. Viuda reciente, madre caliente (Parte 1)


    Fecha: 19/07/2023, Categorías: Incesto Autor: Azalais, Fuente: CuentoRelatos

    ... conmigo.
    
    —Ah... ah... que caliente estoy... ah... sí tesoro folla a mamá más... así... ah...
    
    Mario entró sin llamar como hiciera la semana pasada, viéndome con los dedos bien clavados en mí húmedo coño.
    
    —... mamá ¿qué te pasa, estás bien? —¡¡Mario!!... no puedes seguir entrando así en mí habitación, no, no estoy bien hijo.
    
    Como en la ocasión anterior la toalla dejaba entrever un bulto de escándalo, más grande si cabe, que la anterior ocasión.
    
    Nada más ver el bulto de mí hijo, mí coño humedeció más las bragas, Mario se sentó en el borde de la cama, haciendo me sentara encima de sus muslos.
    
    Me abrazó muy fuerte por la cintura, dándome besos y lametones por el cuello y la oreja, poniéndome muy caliente, mientras no dejaba de hablarme, tratando de consolarme.
    
    —Mamá ¿qué te pasa? te noto muy chafada y preocupada.
    
    —Me siento muy sola y abandonada por tu padre, cariño, estoy desconsolada
    
    —Yo sé que necesitas, confía en mí, quiero cuidar de ti... ya lo veras.
    
    Mi falda al estar sentada, quedó toda levantada hasta arriba, dejándole ver a Mario mis bragas, y los muslos desnudos del todo. Mi cara no podía estar más roja de vergüenza, por verme cogida así, pajeándome por mi hijo, mientras chupaba mi oreja y mi cuello, notándome más caliente a cada momento.
    
    Mario subió su mano por mis muslos, separando mis piernas para poder tocarme con más descaro.
    
    —Tesoro, mamá ya sabe que la quieres consolar... pero no está bien lo que hicimos mí vida...
    
    Mi hijo ...
    ... acarició las bragas, pasándome toda la mano por el coño, descubriendo como tenía el coño de húmedo. Al saberme así descubierta, me sentí más avergonzada y excitada a la vez, por verme así sentada en los muslos de mí hijo.
    
    Mario metió los dedos por el borde de las bragas, excitándome más, haciendo me abrazara a su cuello, escondiendo mí cara en su hombro, mientras le decía que no siguiera, que no me tocara así, pero sin yo hacer nada, ni cerrar mis muslos en ningún momento.
    
    —Ah... ah... no... Mario... ah... mmm... no me toques así... oh... oh...
    
    Los dedos de mi hijo, me acariciaron toda la pelambrera, hurgándome los labios de mí coño, que estaban hinchados y abiertos de excitación.
    
    Yo me sentía la cara arder, notando como mi hijo me metía los dedos dentro del coño, empapándoselos de mis jugos.
    
    — Ah... ah... ah... ¡¡nene!! No me toques así... ah... ah...
    
    Más excitada y cachonda a cada instante, los muslos se me abrieron solos, para facilitar que mi hijo me tocara el coño mejor, mientras me abrazaba más fuerte a su cuello, tratando de que no viera Mario como me sentía de avergonzada
    
    —Mamá confía en mí, yo sé qué necesita una señora cómo tú, veras como sí.
    
    Al mismo tiempo que me decía esto, mi hijo me metió los dedos hasta el fondo del coño, dándome un placer como nunca había sentido, haciendo me corriera en sus dedos, soltando jugos cómo un grifo mal cerrado, con un chapoteo sonoro muy guarro, mientras me abrazaba más fuerte a su cuello, con mis muslos ...
«12...567...10»