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¡Te voy a romper el culo, pecadora!
Fecha: 22/07/2023, Categorías: Incesto Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos
... y después le quitó la blusa a su hermana. Luisa no llevaba sujetador y sus tetas quedaron al aire, unas tetas grandes, redondas, con areolas oscuras y pezones pequeños. El cura le dijo: -Ven aquí Luisa. Luisa fue a su lado y el cura le magreó las tetas. -Dámelas a mamar. Luisa se inclinó, el cura cogió las tetas con las dos manos y las magreó, lamió y mamó, luego le dijo a Leandro: -Te toca, cómele las tetas a tu hermana cómo se las comí yo. Leandro le comió las tetas... Luisa se puso de un cachondo subido. El cura le dijo a Leandro: -Ponte detrás de ella y bájale la falda y las bragas. Se las bajó y el cura vio su coño rodeado por una gran mata de pelo negro, la acercó a él, la echó sobre las rodillas y con la palma de la mano le dio en las nalgas de su culo prieto y redondo. -¡Plas plas! ¡Ayyy! ¡Cabrón! -¿A quién le ibas a decir tú que te violé? -¡A nadie, a nadie! -¡¡Plas, plas!! ¡Ayyy! ¡Sádico! ¡¡Plas plas!! ¡Ayyy! -¿Quién es un cabrón? Luisa se amilanó. -Mi hermano. -Lame sus nalgas, Leandro. Leandro le lamió las nalgas, nalgas que estaban al rojo vivo. -Ahora lame su ojete y su coño. Luisa abrió las piernas para facilitarle el trabajo a su hermano. Leandro lamió el ojete y el coño encharcado de jugos. El cura le hizo señales con la mano para que le diera y mordió el labio inferior diciéndole así que le diera fuerte. Gemía Luisa cómo una diablesa cuando le cayeron las del pulpo. -¡¡Pas plas! ...
... ¡¡Ayyy!! Leandro estaba crecido. -A mi no me llama nadie cabrón, coooño. Luisa se hizo la cabreada. -¡Vendido! Leandro ya se había emocionado y le iba a dar otra vez, pero el cura lo detuvo. -¡Quieto parado, Leandro, las cosas deben ser todas en su justa medida. Luisa cambió de actitud. -Hombre, por un poquito más que me dé tampoco pasa nada. El cura le volvió a dar, pero esta vez con poca fuerza. -Plas ¡Oooh, más, dame más fuerte! -Lame otra vez su ojete y su coño, Leandro. Leandro le lamió el coño y el ojete mientras el cura le calentaba el culo. -Folla el ojete con la lengua y métele dos dedos en el coño. Al hacer Leandro lo que le dijo el cura, Luisa comenzó a gemir cómo si estuviera loca y acabó corriéndose cómo un pajarito y diciendo: -¡Azótame más fuerte! Al acabar de correrse Luisa el cura la puso en pie y le lamió el jugoso coño. Leandro se desnudó mientras veía cómo el cura le pasaba la lengua por el coño de su hermana, cómo se la metía dentro de la vagina y cómo después le lamía el clítoris. Cuando Luisa ya gemía de nuevo, le dijo a Leandro: -Tu turno. Leandro lamió el coño del mismo modo que lo hiciera el cura, que se había puesto detrás de Luisa, le abriera las nalgas y le lamía y le follaba el ojete con su lengua... Fue tanto lo que le gustó aquella doble lamida que llenando la boca de su hermano de babas, dijo: -¡Qué corridaaa! El cura dejó de lamer al acabar de correrse Luisa. Bajó la cremallera del pantalón y sacó la ...